Francisco

Archivos de la categoría ‘Mis poémas’

Sin ti

In Mis poémas on 6 febrero, 2009 at 16:10

Ay amor, si la noche fuese solo eso
refugio de luces y cometas errantes
bóveda eterna que cubriera tristezas
rio de plata que tu risa calmara.

Y el Mar profundo, hogar del sentimiento.
Quieto abismo perpetuo que la oscuridad
hiciera menos fiera. Tumba de palabra
perdida en el horizonte crepuscular
llena de marcos grises e imágenes,
de besos que jamás existieron.

Más tu ausencia destroza esperanzas.
Muerde mis entrañas, hace nidos vacíos.
Se embroca en el recuerdo de paraísos
caídos y olvidados. Bella y dulce,
terrible y distante. Cubriéndolo todo
con la escarcha de la agonía.

Son los astros, reflejos apagados.
Vanos artificios puestos para recordarme
que tus manos fueron puerto amable
y tus ojos anclas de mi alma.

No hay océano cálido ya
en el que perderme y navegar.
No hay playa tranquila en la que varar
Pues ningún labio disimula el vacío
que tu ausencia enorme presta.
Ni hay hoguera que caliente 
el hueco que tu alma al exhalar
dejó su piel entre mis dedos.

Más debe ser así sin lugar a duda
para recordar al durmiente
que la vida es sueño. Fútil atardecer
lleno de resplandores pasajeros.
Y los sueños son la vida, de los días
agotados, de esperanzas marchitas,
de todo lo que al despertar
el alma sola al recordar, resucita.

Francisco Muñoz (Paris 2009)

Tu nombre

In Mis poémas on 26 enero, 2009 at 23:53

Te nombro entre las ruinas de mi corazón.
Altiva y callada, dueña de todo lo que cae.
Señora del susurro y la prisa vana.
Te nombro y te creo de nuevo,
Solo para mi, para mi ambición perdida,
pues todo arde, cuando sin quererlo
yo te nombro.

Te enseñoreas del ancho vacío,
de las cavernas prietas y estériles,
de las prisiones sombrías y yermas
pues todo empieza, pues todo acaba,
solo cuando te nombro.

Lo sabes bien, tú sabes donde te escondes.
Mar y A ire, Cielo y Tierra, tus dominios
en el brócalo de mi corazón, mantienen
los estandartes orgullosos de espera,
para que lo cubras todo de esperanza amante.

Ay si tu nombre, no tuviera este efecto,
tendría que componerlo, todo de nuevo.
Tendría que esperar a que llegase el invierno
para con blanca nieve volver a crearte
y en recoveco oculto, con silabas amarte.

Tu nombre eterno, lo crea todo.
Crea el Paraíso y crea el Desierto
levanta el mar y calma tempestades.
¿Dónde estás? ¿A dónde fuiste?
Pues solo me dejaste…

el recuerdo de tu nombre.

Francisco Muñoz

En el principio

In Mis poémas on 14 enero, 2009 at 10:07

Fue al principio,
cuando no despuntaba la esperanza sobre el horizonte,
ni las flores lucían túnicas de luz y fuego.
En aquel empezar,
tus labios no eran de carne aún,
ni tus ojos abrasaban.

Tus dulces manos no rozaban el aire,
ni creaban vida tus mágicas pestañas.
No conocía todavía el tibio calor de tu pelo en mi rostro,
pues el Mundo era joven
y yo no me había mirado en el interior de tus huracanes.
Ni te intuía siquiera.

Luchaban cielo y tierra.
Luna y sol se perseguían en el Universo
y había en los páramos yermos, furia y frio,
pero nuestros ojos continuaban vagando eternos
esperando el momento de encontrarse.
No podía imaginar que en algún sitio la vida empezaba,
solo porque tú la nombrabas
pues el tiempo carecía de sentido para mi.

Preso en la jaula de mi carne,
te añoraba sin conocerte.
Te conocía sin sentido.
Te sentía sin añoranza
y me consumía en un fuego helado
que trastocaba la posición
de los astros en mi firmamento
y el mundo pequeño gritaba
lleno de nieve y viento…
pero las cosas tienen que ser de esta extraña manera
ya que es preciso llevar dentro un caos para alumbrar un Universo.

Francisco Muñoz

 

Tu mirada

In Mis poémas on 13 enero, 2009 at 7:44

Si mil mares surcara
sin duda no hallara
lo que veo amor
en tu mirada

Fuego y cielo.
Mar y nieve.
Tormento y gozo.
Tu mirada amor
lo tiene todo

Eres fuego y eres agua
surcas mis venas
y arrasas todo.
Tu mirada amor
de grana y oro

Alumbra mis tinieblas
con tus luceros veraces.
Desgrana el día sol,
que sus ojos de amor
sólo sus ojos,
pueden salvarme

Francisco Muñoz

Amar

In Mis poémas on 2 enero, 2009 at 23:06

 

Amar es sentir que vivir es vano si no estás.
Es saber que eres diferente y magnífica,
aunque tu camino no sea siempre el mío.
Es respetar tus silencios y guardar tus distancias.
Es consolarte cuando lloras y reír contigo.

El amor me obliga a querer ser mejor
a darlo todo, a compartir mis dudas.
A entregarme sin reservas, olvidando toda medida.
Me obliga sin violencia a darme entero.
Pues nada ya tengo, pues todo lo entrego.

Es el amor el que me quita las vendas,
el que me enseña que no somos tan distintos.
No me juzga cuando no quiero,
pues me espera siempre paciente,
emboscado en tu mirada,
enterrado entre tus dedos.
Oculto entre tierra y cielo

Tú eres Amor, eres Vida.
Eres el agua que me inunda y lava
que cura mis penas y restaña mis heridas
Y me haces renacer cada mañana
Cuando sale el sol y me miras.

Francisco Muñoz

Amor en Vena

In Mis poémas on 21 diciembre, 2008 at 22:41

 

Quisieran mis venas helarse y sangrar en versos
para decir que tu faltar es prisión de muerte.
Para abrir ventanas altas en pozos oscuros
y desplazar lejos, este terrible miedo fuerte.

Pues ya no hay luz en este frio invierno triste,
ni llama calienta tu perfecta y quieta ausencia,
en la profundidad de este vacío eterno del que huiste,
dejando ciego el sol y vacío cielo sin esencia.

Quisieran mis pobres labios extenuarse y gritar.
Más no hay sonido posible que describirte pueda.
Ni sangre de amor en mis venas, para esta herida cerrar.

Ya no hay astros en el firmamento, ni noches llenas.
No lucen tus ojos, no crean música tus dulces labios.
Ni queda en estos despojos, ninguna sangre en sus venas.

Francisco Muñoz

Si supieran

In Mis poémas on 24 noviembre, 2008 at 23:46

Si supieran que existes, también buscarían
remolinos y estrellas en tus ojos hermosos.
Buscarían tus labios y asombrados reirían,
encontrando graciosos todos tus antojos.

Si te conocieran altiva, con todos tus enojos,
ignorarían que escondes raudos cometas
y que creas vida de mis pobres despojos
a la sombra de estas ruinas por amor, de ti presas.

Mi corazón tuyo, cuando tu razón quiera,
quererme así, con todas tus rarezas
pues querer no sabe, sin ti de otra manera.

Y no tengo ya, más que una dulce quimera,
amarte en tu universo, de amaneceres rojos.
Amanecer tranquilo, contigo a mi vera.

Francisco Muñoz

 

Nuevo día

In Mis poémas on 18 noviembre, 2008 at 6:30

Sales sol por el este
y se abre la esperanza.
Los corazones alientan
en cascada áurea
que derramas en dicha y gozo
para calentar el alma
quieta y sola.

Es otro día,
concatenado en una sucesión
de vida y luz.
Pues todo se renueva
por el amor
que tu misericordia regala.
Abrete corazón frío y triste,
llénate de paz y esperanza.
En este amanecer nuevo
tu tristeza no tiene ya sentido.

Con los ojos abiertos, con el alma
en descanso, no existe ya el dolor.
Ya no hay soledad ni miedo.
Solo tienes que abrir los ojos.
Solo tienes que oir el viento
y escuchar tu latido.

Columpiate
en el recuerdo del pasado
coge impulso y salta
más lejos, mucho más.
Pues corres más que la tristeza.
Pues el amor y la esperanza
todo lo pueden, todo lo vencen.

Rompe tus cadenas y grita fuerte.
Pues nada te atrapa
y este es tu momento.
El momento de saltar
y la carcel de hielo escalar.

Tú eres libre,
vistete de color y vida.
Vistete de malva y rosa.

Usa tus alas y vuela….

Francisco Muñoz

 

La Chispa Adecuada

In Mis poémas on 11 noviembre, 2008 at 0:28

Envejeciendo en la ausencia de tu persona,
sintiendo que todo era ido y pasado.
En la hoguera del tiempo gastado y caduco,
guardé tu tacto y aroma.

Recordando que las calles
fueron catedrales de nuestro amor.
Sus entrañas cálidas guardaron tu risa
y tus besos amigos,
cómplices del tiempo lento.
En él, nuestros ojos se miraban
dulces y eternos.

Con el perdón de compañía,
quieta y hermana,
avancé bajo la estela de los días grises.
Acunado por tempestades,
domando los inviernos.
Y el fuego era siempre propio
mientras que las cenizas eran ajenas.

El sentimiento más oculto,
en el fondo de prisiones cerradas,
en las que solo campa la hiedra y el lagarto.
Fue entonces cuando me di cuenta
de que todo mudaba,
que en mi alma tranquila
ya nada quedaba.

Descubrí que la paciencia todo lo puede,
la Misericordia todo lo vence.
Pues todo arde,
si encuentras la chispa adecuada.
Y cualquier fuego se apaga
si encuentras el agua apropiada.

Francisco Muñoz

La luna y el río

In Mis poémas on 6 noviembre, 2008 at 21:43

Rielaba la luna bonita, reflejada en plata orgullosa
en el río tranquilo y suave que a su mirar asomaba.
Pensaba altiva y blanca, en su vagar vanidosa,
que agua mansa y quieta, a su belleza estorbaba.

En espejo de noche radiante, su querer se miraba,
deseando ser dulce poesía de poeta amoroso.
Y cuanto más se miraba en ella, la lunita pensaba,
no habrá astro más bello, en su parecer vanidoso.

Tanto tiempo se miró, la lunita en el río
que el tiempo convirtió su belleza en frío
y en firmamento eterno un coro de estrellas
en soledad ardiente, clamaron entre ellas:

"No te mires luna, no te mires cielo
que el día salió y en el río lento,
ya no brilla más tu querer sediento"

Francisco Muñoz
 

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