Francisco

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El Gran Silencio III

In La Sabiduria Cartuja on 29 mayo, 2008 at 23:20

El día que, debido a la gracia,
te encuentres con el Señor,
todas tus preguntas se evaporaran
y serán fútiles.
Verás, contarás,
y tu relación con Dios
se convertirá auténticamente
en la sola verdad del amor.
Pero tal vez me dirás
que no has conocido al Señor.
En ese caso es necesario
desearlo, llamarlo.
Llamarlo con humildad

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El Gran Silencio II

In La Sabiduria Cartuja on 26 mayo, 2008 at 8:29

Dios es simple:
Sólo el silencio
de la quietud
puede acercarse a Él,
asirlo,
y amarlo

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El Gran Silencio

In La Sabiduria Cartuja on 25 mayo, 2008 at 20:35

Aquellos que saben
son silenciosos,
profundamente atrapados
por el Amor.
Aquellos que no saben
son complejos.
Sólo la iluminación del espíritu
puede despertar e insuflar vida
en el corazón.

Jerusalén en mi alma

In Mis viajes on 24 mayo, 2008 at 10:54

Hoy salgo para Jerusalén.

Estoy en el Hotel Sheraton en Tel Aviv. Este lujoso edificio, situado estratégicamente al borde del mar, esta construido sobre lo que en el año 48 fue el cuartel general de la Haganah, el ejercito israelí, y la casa personal del padre de la patria Sionista, David Ben Gurion.

Abajo en recepción me espera Zion, mi conductor habitual para llevarme hasta mi residencia en Jerusalén, “Notre Dame”. Un hotel digamos “de lujo” para peregrinos católicos. Para mi es imprescindible quedarme allí ya que es el único sitio en el que tengo acceso a Internet y está en la Ciudad Vieja.

Son solo 75 kms. desde Tel Aviv hasta Jerusalén, pero es imposible hacerlo en menos de una hora. Se sube desde el nivel del mar hasta los más de 700 mts. en los que se alza la Ciudad Santa, por una carretera serpenteante, cubierta a ambos lados de árboles que en la mayoría de los casos no son de la zona, fueron replantados después de la guerra.

Por eso se dice en la Biblia “Subir a Jerusalén”, porque está entre montañas, con el Mar Muerto a la espalda y el desierto de Judea como guardián del misterio que se encierra entre estos muros milenarios.

La subida ya tiene algo de iniciático. La carretera está adornada por los esqueletos de tanques y aviones que los sionistas han querido dejar como recuerdo de su lucha por algo más que la independencia, la lucha por su propia supervivencia. La Tierra es de aquel que sabe mantenerla y ellos, han sabido protegerla. Regándola copiosamente con lágrimas y sangre.

En el 48, instalados aquí sin ningún derecho, fueron invadidos por cinco ejércitos árabes por todas y cada una de sus fronteras. El objetivo árabe era echar a los judíos al mar, acabar con ellos para siempre. Y sin embargo, contra todo pronóstico resistieron y terminaron venciendo.

Puedo no comulgar en absoluto con sus ideas, pero me descubro ante el valor, y ellos lo han derrochado en exceso.

El mismo hotel en que me encuentro en Jerusalén “Notre Dame” fue un sitio fuerte de la Haganah y en el se libraron violentos combates. Este antiguo convento, fue prácticamente destruido durante la guerra de la independencia israelí. En las habitaciones en las que descanso han muerto muchos hombres valientes, defendiendo sus paredes y en ellas, sus ideales. Estoy seguro de que sus espíritus reposan entre estos muros.

Somos polvo, nada más, pero podemos ser capaces de hacer que nuestras hazañas resuenen en la Eternidad.

Me encuentro mal. Mi brazo está terriblemente lacerado. Tiene un color horrible que me llega desde el bíceps hasta la muñeca y el dolor no me deja dormir. Esta semana debo haber dormido solamente cuatro horas y me encuentro muy cansado. Esta lesión, es el resultado del “accidente” que sufrí en mi donación de médula. A punto he estado de tirar la toalla y volverme inmediatamente a Madrid para que me lo viesen en algún hospital, pero tenía que cumplir la promesa hecha a Virginia y Pedro. Tenía que encender unas velas por ellos en el Santo Sepulcro. Así que me he armado de valor, o quizá de inconsciencia y he tirado para adelante. Si de verdad creo en la Providencia ¿no voy a pensar que estoy en sus manos?

Por fin, llego al Santo Sepulcro.

¡Señor, como ha cambiado esto! Hay miles de turistas intentando entrar. Una turista despistada, sentada en las escaleras del pórtico, esta enseñando sus intimidades a los miles de transeúntes que pugnan por colarse en el Sepulcro….Empezamos bien.

Dentro es todavía peor. Hace muchísimo calor y yo llevo una cazadora porque no quiero llamar la atención sobre mi brazo. Alrededor de la Anastásis (La Tumba) han tenido que poner unas vallas para que la gente guarde su turno y poder penetrar ordenadamente en la cueva.

Hay gritos, gente hablando por teléfono y muchas chicas jóvenes con las piernas demasiado largas o las faldas demasiado cortas. Esto, que por supuesto me encanta verlo en la playa, aquí me parece absolutamente fuera de lugar. Los sitios Santos, independientemente de la religión a la que pertenezcan, deben ser tratados con respeto. El extraño ha de acercarse a ellos con una actitud de modestia y recogimiento. Aunque no comparta la creencia. Jamás he visto esta clase de comportamientos en sitios musulmanes, judios o hindúes

Entre este pandemónium me resulta imposible reconocer el sitio al que yo he venido siempre para recogerme en oración. Sinceramente, esto parece un mercado o una vulgar exposición de carne y sudor.

Desde la cúpula del Santo Sepulcro, una telaraña gigantesca desciende meciéndose hasta el templete que recubre la cueva. Bien podría ser una metáfora del ambiente absurdo,y vacío de todo mensaje que se desarrolla ante mis ojos.

Despistado por allí, encuentro a un franciscano que me confiesa y me da la absolución en treinta segundos.

Decido subir al Gólgota para ver si puedo concéntrame.

El Gólgota es la colina donde crucificaron a Cristo. Está dentro de la Basílica que guarda tanto la tumba, como el lugar donde se encontró la Vera Cruz. Es difícil imaginárselo, porque toda esa montañita está cubierta de mármol, aunque en algunos lugares está protegida solo por cristal, para poder observar como es esa roca terrible.

Se asciende por una escalera semicircular que está hundida por el paso de los millones de personas que, a través de las centurias, han subido por ella.

Arriba, encuentro exactamente el mismo espectáculo de gente haciendo turismo, que abajo.

Busco un sitio oscuro y lo más apartado posible de la muchedumbre, para recogerme. A mi lado hay una monja que intenta hacer lo mismo.

“El que sabe es Silencioso, profundamente embargado por el Amor”

Solo en el Silencio nuestra Alma puede hablar con nosotros, contarnos lo que necesita. Es en las profundidades quietas, donde habita la iluminación. Es el alimento que el Espíritu necesita del Padre para su perfecta comunión. Resuena el silencio y se llena de armonías quietas y calladas que inundan la magnitud del tiempo. Es una alfombra de colores tranquilos que calidamente abraza nuestro interior, arropándonos con la tibieza de la quietud del Amor.

“El que no sabe es complicado”

No necesitas nada más. Quietud, silencio, oración, entrega, humildad y sencillez. Despojarte de todo para abrazar al TODO.

A escasos dos metros de mi, el Amor fue Crucificado. Clavado en una Cruz, humillado y escarnecido por las propias criaturas que El ha creado. Por Amor se vive y es el Desamor el que mata. ¡Que poco comprendo tu Sacrificio, Dios Mio! ¡Que poco dispuesto estoy a desclavarte de ese madero y ponerme en tu lugar! Aunque sea solo un ratito. Aunque sea solo para que descanses antes de volver a subirte y clavarte en el. El Sacrificio del Amor, el que Sufre en Silencio…..el Silencio. Y todo esto ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Es por mí? Yo, miserable ególatra que te escupo y te clavo mil veces, cuando niego a mis hermanos, cuando cierro los ojos ante la injusticia, ante el dolor, ante la pobreza, cuando me dejo dominar por la Carne ¿Es por este despojo humano por el que Tú Sufres en esa Cruz?

De pronto soy interrumpido por un ruso que decide sentarse a mi lado en la penumbra para hablar a voz en grito por teléfono. Levanto la cara y le lanzo una mirada asesina…para ver si se da por aludido y se marcha. Y entonces me doy cuenta: Hace unos segundos volaba y me sentía lleno de Amor y Armonía y en un instante he descendido y ya estoy juzgando a ese pobre botarate que no tiene sentido del lugar….

“Cuanto más se juzga menos se Ama”….pero ¿cuándo aprenderé?

Recojo unas velas en el altar de los ortodoxos y bajo de nuevo hasta el Sepulcro. En una de sus paredes más oscuras las apoyo, las enciendo y rezo por el alma de la buena de Virginia, también rezo por Pedro para que le iluminen en esta etapa tan oscura. Rezo también por los que están y por los que ya no están….y rezo por ti, donde quiera que estés.

Este Sepulcro está vacío….esto debería estar escrito en letras mayúsculas. Es el fundamento de mi FE. El Dios Humano ha Resucitado. Yo también puedo hacerlo porque comparto su completa humanidad y además tengo la chispa divina que me hace distinto del resto de lo Creado.

Este Sitio no debería ser lóbrego y sombrío. Debería estar lleno de luz y color. Aquí la hermana Muerte fue Vencida para siempre. Si El lo hizo yo también lo haré. Y este es el mensaje que el Cristiano debe lanzar al Mundo…un mensaje de Alegría. Alegría por encima del Dolor que produce la pérdida de la Vida.

Resucitaré y tendré un Cuerpo Glorioso como El lo tuvo. A los Amados solo los perdemos temporalmente. El Amor no muere, vive por Siempre.

Para ser sinceros Jerusalén es un sitio triste. Hay tanta sangre derramada en cada una de las piedras que forman esta milenaria urbe, que me imagino que todo esto ha cubierto de una pátina gris todo lo que me rodea.

Prefiero mil veces la Galilea verde y marítima. Allí puedo imaginarme al Cristo pescador, con sus amigos faenando en la Mar. Compartiendo la Cena a la luz de las estrellas que iluminan esas noches imperecederas. Ese es mi Cristo. Ese es mi Hermano y Amigo.

Aunque no olvido ni por un momento su sacrificio tremendo…y su triunfo.

Al Salir del Sepulcro me he marchado a la puerta de Jaffa. Allí a los pies de la Ciudadela de David (el Sitio en el que los Reyes Magos fueron a ver a Herodes), hay una tienda franciscana en la que suelo comprar música para el Alma y me surto de libros sobre arqueología e historia. El dependiente es amigo mío.

“¡¡¡¡¡¡Francesco!!!!!!” Una voz femenina me recibe gritando, al entrar en la tienda. Resulta que es una antigua conocida mía. Un bellezón palestino que trabajaba en Casa Nova y que ahora resulta que remplaza a mi amigo en la tienda. Su belleza se desborda por la camiseta tan ceñida que lleva. Una de dos, o hay mucha carne o poca tela.

Después de plantarme dos besazos que hacen girarse a todo el personal de la tienda, me lleva a un aparte y me asaetea a preguntas. Respondo con la mayor naturalidad, hasta que llegamos al meollo de la situación “¿Estás soltero Francesco?” me pregunta entornando los ojos…¡la madre del cordero!

“Pues si”, respondo con una voz que no me sale de la garganta. “¿Y tu familia, que tal? ¿Qué tal tu marido y tus hijas?”….Porque la última vez me dijo que estaba casada.

“Ay Francesco, tú sabes, estoy casada, pero me gustaría estar soltera”. Y esta vez me pone una mirada de Mata Hari a la vez que me agarra la mano.

Imagino un cuchillo árabe rebanándo mi masculinidad, porque los árabes son muy celosos y sanguíneos y esto me da el valor suficiente para, con cariño, quitarle la mano y responder:

“Bueno, tú ya sabes, los que estamos solteros queremos casarnos y los casados quieren estar solteros. Es normal. Y ahora me tengo que ir que se me está haciendo muy tarde”.

Y huyo cual comadreja, pero eso si, con mucha naturalidad, un poco empañada quizá, por el tropezón que sufro al salir, pero que afortunadamente no termina conmigo en el suelo.

Después de esta estratégica retirada, descubro con horror, que el libro que he comprado se ha quedado en el mostrador….tendré que regresar mañana y que Dios me pille confesado

Ahora me dirijo a Getsemaní, al mítico Huerto de los Olivos, para cenar con los frailes y saludar a mi amigo Rafael, el superior del Convento.

Bajo bordeando las murallas y estudiando las huellas dejadas por los distintos sitios sufridos por la Ciudad. Puedo descubrir en un lienzo restos del muro de Herodes, por tanto de tiempos de Cristo, sobre estos restos la muralla de tiempo de los Cruzados y por último la de Solimán el Magnífico.

Es viernes por la Noche, lo cual significa el principio del Sabbath y numerosos judíos ortodoxos se internan a través de la puerta de Jaffa y Damasco hacia las Sinagogas de la Ciudad Vieja.

De pronto al doblar la esquina de la muralla, aparece ante mí el Cedrón con Getsemaní al fondo. El Cedrón es un arrollo, ya desaparecido, que en tiempos de Cristo si tenía caudal y bordeaba la ciudad por su parte oriental. En sus cauces hoy huérfanas de agua, se agolpan miles de tumbas, judías y árabes. Es en este sitio en el que según la tradición se ha de celebrar el Juicio Final, así que los primeros en resucitar serán los enterrados aquí.

¿Pero no se han dado cuenta estos tontorrones de que Dios es ATEMPORAL? Está al Margen de toda medida del Tiempo.

Mi Dios es AMOR ¿por qué habría de querer juzgarme? Mi Dios es Padre y Madre a la vez y me ama sobre todas las cosas. Me Ama tanto que ha dado Su Vida por mi, para que yo tenga Vida y para que esta Vida sea Eterna.

Sufre cuando no lo quiero pero sabe que estoy destinado a Volver a El…para El no existe el Tiempo, por lo tanto probablemente ya estoy con El, aunque yo no lo sienta.

El Hermano Sol se está despidiendo al borde del firmamento. El Titán Rojo antes de desaparecer, le regala a Jerusalén un vestido de oro, que hace que las cúpulas de mezquitas e iglesias doradas, refulgan con un brillo inaudito y subyugante. Todo brilla en este atardecer magnífico, la muralla es profundamente blanca, de un blanco marmóreo y orgulloso, como si supiera de la importancia del tesoro que custodia en su interior.

Una cometa se mece sobre la Cúpula Áurea del Domo de la Roca. Allí mismo Abraham iba a sacrificar a Isaac. Allí Jacob vio una escalera que comunicaba el cielo y la Tierra. Desde allí Mahoma ascendió a los Cielos. Entre aquellas paredes Cristo predicó el Amor. En ese recinto se custodió el Arca de la Alianza.

A escasos metros está Al Aqsa, el Sitio del Nacimiento de la Orden de los Pobres Caballeros del Cristo…”Los Templarios”, tan ligados a mi y a mi Familia. Por cierto, fue un templario español el que tuvo que rendir Al Aqsa a Saladino, después del desastre de los cuernos de Hittin, donde los Cruzados perdieron Tierra Santa. Ya había españoles aquí hace 1000 años.

También eran de origen hispano los legionarios que crucificaron a Cristo…somos capaces de lo mejor y de lo peor.

¿Pero puede haber otro sitio con mayor historia en tan poco espacio?

Tan absorto estoy en esta belleza que tengo que correr para llegar a tiempo a la cena en El Huerto de los Olivos.

Mi amigo Rafael ya está muy mayor. Volvemos a hacer planes para irnos al Sinaí juntos y cenamos en el refectorio con los demás frailes.

A la salida, decido pasar un rato en oración en el Huerto, ahora que es de noche y ya no hay nadie.

Hay una decena de olivos milenarios que me rodean. Dos de ellos tienen más de dos mil años, por lo tanto bien pudieron estar aquí cuando el Cristo sufrió su Agonía. Pudo apoyarse en estos cuerpos nudosos y retorcidos, pudieron cobijarle con sus ramas cuando lloró y sudó sangre. Estos olivos parece que en verdad, cargasen con el peso del mundo, parece como si hubieran ya visto todo lo que se pueda ver.

Me recojo al borde del Pozo y Medito….

El tuvo miedo, pero lo superó. Sufría ya la Agonía de la Pasión, porque el Tiempo, no existe para EL, en aquel momento ya estaba crucificado…

Se retiró una noche, probablemente como esta que me rodea, a este Huerto, dejando a sus discípulos en la cueva que está a cincuenta metros.

Tanta Soledad sentía, que volvía a confortarse con sus amigos…y siempre les encontraba durmiendo. “Velad conmigo y Rezad” les decía…pero ellos no eran capaces. El Espíritu siempre está pronto, pero el Cuerpo la mayoría de las veces no responde. Somos Seres Elevados que tendemos a lo alto, pero como estos olivos que me rodean, tenemos raíces profundas que nos clavan a la Tierra. Es esta dualidad extraordinaria la que nos hace de verdad diferentes y es este dilema tremendo, hacer convivir Cuerpo y Espíritu, la verdadera Batalla del Ser Humano

El cielo nocturno está tachonado de luceros que envuelven todo de una luz plateada irreal, al fondo ladra un perro y se oye la llamada a la oración de los árabes.

Intento grabar esta imagen en mi mente para siempre. Para que si algún día me encuentro solo y triste, pueda volver con mi mente aquí, para dejar entre estos árboles mis temores y frustraciones. Para recordar que El también se sintió Solo y Abandonado. Para no olvidar que El también sufrió al sentir que su Amor no era Correspondido, pero que se levantó y cumplió con su Deber. Se entregó por Mí y yo no puedo fallarle….

Regreso andando a “Notre Dame”, disfrutando del paisaje mientras oigo música en mi Ipod.

“No vale la pena

vivir de recuerdos

Quedarse sentado

en la silla esperando

Que cambien los tiempos

Prefiero cambiarlos

Mirar adelante

y buscar un instante

Para abrir la puerta

Y salir a buscarte

Me estará esperando

Porque NUNCA ES TARDE

Pues claro que si querido Tontxu, te voy a hacer caso.

Francisco Muñoz

Escrito en Jerusalén el 23 de Mayo de 2008

In Memoriam

In En mi Alma on 16 mayo, 2008 at 23:53

Ella siempre había querido tener una familia. Renunció a su carrera y a su empleo bien remunerado, para ello. Puso todas sus ilusiones en poder dar su luz a una criatura nacida del amor que sentía por Pedro, su marido y mi amigo desde la infancia. Jamás le reprochó a su pareja que tuviera una profesión viajera que le obligara a estar continuamente fuera de casa. Pedro jamás tuvo que escuchar "jamás tendré un hijo con alguien como tú, alguien que nunca está aquí", porque Virginia le AMABA de verdad. Cada momento que pasaban juntos, marcaban diferencias. Cada momento valía la espera.

Pero pasaban los años y el Amor que sentían el uno por el otro, no terminaba de fructificar. Era un matrimonio de esos "raros", católicos y practicantes que vivían el uno para el otro. Tanto amor se tenían que no podían guardarlo para ellos mismos. Así que se pusieron manos a la obra para intentar adoptar a un niño.

La profesión de Pedro llamaba al optimismo. Esa profesión le llevaba a pasar largas temporadas en países lejanos en los que abundan las criaturas sin hogar ni padres. Niños que necesitan desesperadamente alguien que les saque de ese infierno de abandono y miseria.

Lo trató en China, esa China en la que asesinan a las niñas por el simple hecho de haber nacido niñas. Angelitos muertos que son abandonados por las calles, como deshechos a los que cualquiera pueda dar una patada para apartar, con asco, de su camino.

Pero incomprensiblemente no fue posible. Y los años pasaron hasta llegar a Diez.

Pedro, destinado esta vez en Kazajstán logró lo imposible…había un niño para ellos. ¡Por fin su sueño se haría realidad!

Virginia llegó desde Madrid, para reunirse con su marido y recoger a su HIJO. Hoy tendrían la oportunidad de abrazarlo y darle todo el cariño que habían estado acumulando.

Quizá fuera la felicidad, quizá la ansiedad. No lo sé. Pero el caso, es que mi Amigo Pedro al levantarse esta mañana e ir a despertar a su mujer para recoger a su hijo en el orfanato de Kazajstán, se ha encontrado a Virginia muerta en la cama…

En la flor de la edad, una mujer joven que hoy iba a hacer realidad su sueño después de tantísimos años esperando. Una mujer que estoy seguro que estará en el Paraíso porque era una mujer BUENA, mi pobrecita Virginia.

Y allí se ha quedado Pedrito, en un país lejano, con su mujer recién fallecida y luchando para que le den al niño…porque ahora la situación ha cambiado y él es viudo.

Ni siquiera por un momento, a este valiente, se le ha pasado por la cabeza renunciar a su Hijo, ahora que su mujer no está. ¿De qué clase de material están hechas estas personas? ¡Qué orgullo y honor conocerlos!

Virginia Niña Mía, te tendré muy presente este Domingo en el Sepulcro Vacío del Cristo, en Jerusalén. Hay un Domingo de Resurrección para todos y cada uno de nosotros. La Carne no es más que una etapa en el Camino, pero tú y Pedro me habéis enseñado lo que es la Valentía, la Fortaleza y el Verdadero Amor.

Si yo no lo he encontrado todavía, es porque no me resigno a tener una MUJER que no sea como TU.

Descansa en Paz, Ángel del Cielo

Y tú que lees estas líneas, pregúntate ante esta tragedia, si tenemos derecho a estar tristes cuando no hay motivo.

Vive la Vida como si cada momento fuese el último. No te quedes con besos por entregar, porque no sabes cuantos besos te quedan. Persigue tus Sueños y tus Ilusiones, aunque te vaya la Vida en Ello. Porque solo las personas especiales que viven así, son capaces de sentir lo que es VIVIR, sin reproches de ningún tipo, sin desesperanza, ni amargura.

Y Rézale, por favor, al Dios que creas, por Virginia y también por Pedro

Todo salió BIEN

In En mi Alma on 13 mayo, 2008 at 23:02

Bueno, pues no quería teneros más en la incertidumbre y me he decidido a poner este breve texto para agradecer a todos los que os habéis preocupado por mi en el día de Hoy.

Hoy, como ya os había informado, he donado médula. Han sido ocho horas y media un poco incómodas, pero todo ha salido muy bien, excepto por un accidente en mi brazo izquierdo que me mantendrá manquito durante unos días, pero no os preocupeis…sigo escribiendo con la derecha.

Mi médula debe estar volando en estos momentos a USA donde espero que surta el efecto deseado y que le cambie para siempre la vida a esa persona que la necesita para continuar viviendo.

De verdad que no ha sido tan terrible como pudierais pensar. Esto lo podeís hacer todos y cada uno de vosotros. Hay alguien por ahí que puede salvar su vida con un simple gesto como éste.

Por mi parte, he hecho hoy una inversión en el Banco del Amor y aunque en la Vida seguiré equivocandome mucho, de eso estoy seguro, este momento estará ahí para siempre. Estoy convencido de que algún día cuando yo lo necesite, alguién hará un depósito para mi en este Banco Maravilloso que no se extingue nunca. El Amor no se derrama en balde jamás

Ahora me cogeré unos días de reposo y vacaciones, para estar recuperado completamente para el lunes cuando coja un avión que me lleve de nuevo a Israel para pasar en Tierra Santa toda la semana.

Un saludo muy fuerte y mil

Homenaje a Irene Sendler: “Solo hice lo que debía”

In En mi Alma on 12 mayo, 2008 at 20:06

Irena Sendler (1910-2008), quien arriesgó su vida en la Varsovia ocupada por los nazis para salvar de la muerte a 2.500 niños judíos, ha fallecido este lunes a los 98 años, ha informado su familia.

Desde hacía varios años Irena Sendler, una de las más grandes heroínas polacas desde la Segunda Guerra Mundial, arrastraba un delicado estado de salud y salía poco del asilo en el que residía.

Durante los años de ocupación alemana, Sendler fue miembro de la resistencia y responsable de rescatar del gueto judío de Varsovia a los niños, a quienes lograba rescatar para ocultarlos entre familias católicas y en conventos para evitar su traslado a los campos de concentración.

En 1943 la Gestapo descubrió su hazaña, por lo que Irena fue capturada y torturada, pero ella nunca reveló ni la identidad ni el paradero de los niños que había rescatado.

Fue encarcelada en la prisión de Pawlak, en donde fue condenada a muerte, sentencia que nunca se cumplió porque, camino a la ejecución, un soldado la dejó escapar. Desde entonces vivió en la clandestinidad y permaneció escondida hasta el final de la guerra, en la que continuó participando activamente en la resistencia.

De acuerdo con Anna Mieszkwoska, autora de la biografía de Irena, ‘La madre de los niños del Holocausto’, la heroína siempre fue muy discreta y se limitaba a hacer su trabajo.

"Yo no hice nada especial, sólo hice lo que debía, nada más", decía cuando le preguntaban sobre sus actos heróicos.

Durante años, la historia de la heroína polaca permaneció oculta, hasta que, en 1999, un grupo de estudiantes estadounidenses dieron con ella en una investigación sobre los héroes del Holocausto.

Sendler fue propuesta por Polonia para recibir el premio Nobel de la Paz en 2007, el cual fue entregado al estadounidense Al Gore.

 

Tomado del Diario El Mundo

 

Esta es la clase de persona que marca la diferencia. Descansa en Paz Angel del Cielo.

El Náufrago VII. La Insoportable levedad del SER

In El Náufrago on 11 mayo, 2008 at 19:00

Desperté con la furia del oleaje golpeándome la cara. Al entreabrir los ojos me encontré un muro de agua enfrente. La vela rota por el viento y mi barca completamente indefensa, como un minúsculo cascarón al que golpeara con furia un titán terrible. Subía y bajaba por montañas inmensas de olas que rugían y amenazaban tragarme. Pero ese vaivén infernal y aquel maremágnum tremendo, no hacían otra cosa que poseerme con una laxitud benefactora.

Colgado allí, de mi timón, completamente desvalido, huérfano, herido, derrotado y sin rumbo. Sin ni siquiera saber donde terminaba el mar y donde empezaba el cielo. ¿Cielo? Aquello ya no tenía ningún significado para mí. Porque yo solo veía un Infierno. Un Infierno de Mar y Desamor.

No, no tenía ningún miedo a la muerte…

Había perdido a mi Amada y ya nada tenía sentido para mí. Recordé a mi Enemigo muriendo en la playa, rogándome que le dejara reposar allí, al lado de ella y de su querida Luna. El no necesitaba tocarla ni sentirla, había trascendido de todo aquello. Pero yo Moría por Poseer. Quería vencer para rendirme luego. Quería ser su TODO o su NADA.

Pero Nada tenía, nada me quedaba y el Recuerdo me laceraba el Alma con una desesperación terrible. Ni siquiera tenía ya tristeza suficiente para llorar. Incluso las lágrimas me habían abandonado.

¿Por qué me tenía que haber enamorado de Ella? ¿Por qué dándole Todo no fue suficiente? Amar….no quería ese sentimiento que me hacía tan absolutamente dependiente y tan profundamente vulnerable. Nunca había necesitado nada, ¿por qué ahora no podía ya navegar sin mirarme en sus ojos? ¿Por qué necesitaba beber de sus labios? ¿Por qué me sentía tan solo y desesperado?

Demostró no amarme, pero no podía culparle por ello, porque la triste realidad es que Ella era incapaz de Amar. Estaba sumida en unas tinieblas perpetuas, un letargo eterno del que no quería salir porque no quería ser herida. Fui algo transitorio que no cumplió su objetivo y a lo que hay que desechar después de utilizado. Podía haberle dado Todo, pero ese Todo para ella era Nada. ¡Oh Dios, como me pesaba la existencia! No la quería ya, quería hundirme  en el océano y dejar de pensar para siempre. Quería dejar de ver su imagen en todas partes. Quería dejar de oír su Voz, allí en medio de la negrura infinita que me atenazaba y que me mordía con saña

Seguramente yo tenía la culpa, por mi mediocridad, por mi orgullo vano al creerme un caballero que podía liberarla. Seguramente yo tenía la culpa por no haber sabido poner freno a mis sentimientos. Debería haber matado a mi Enemigo…ahora al menos, estaría con ella.

Todos estos pensamientos cruzaban cual vertiginoso vendaval mi maltrecha mente. Ora me culpaba a mí, ora la culpaba a ella por mi fracaso. ¡Qué ciego estaba! El Amor es un campo de batalla en el que Todo está permitido. Un campo de batalla en el que no se hacen prisioneros. Pero yo entonces no lo sabía. Pensaba, ingenuo que el Amor romántico es igual al de una Madre o al Amor Divino.

Grité con todas mis fuerzas hacia el Cielo. ¡Que caiga un Rayo y que me parta! ¡Que se hunda mi barco! ¿Hasta cuándo vas a tenerme así, sufriendo? ¿Disfrutas con ello? ¿Es este tu Amor? 

Perdí el sentido y quedé colgando otra vez desamparado en medio de aquella tormenta.

Despierta, necesitas beber. Oí una voz familiar como al fondo de un túnel que por momentos se iluminara con una luz blanca lejana.

Mi amiga, la Gaviota sin Nombre y sin Dueño me estaba dando agua con su pico.

Lloré, y al llorar sentí que me liberaba de todos mis fantasmas. Allí había alguien que me quería, que se preocupaba por mí. Me estaba dando de beber de su misma boca. No le preocupaba el aspecto de despojo humano en el que me había convertido después de toda aquella Tragedia. Ella era mi Amiga y había venido a buscarme.

No te castigues más por favor. No fue tu culpa, tampoco lo fue de Ella. Aunque si me dieran a elegir, preferiría ser tú antes que tu Princesa.

La Vida es esto, pequeño mío, es cabalgar y aceptar que puedes sentir dolor si te caes. Pero siempre, siempre, vuelve a montarte. Nos obcecamos muchas veces intentando hacer nuestro, algo que es completamente opuesto y el Amor es lo contrario, es Unión.

La Vida tiende a separar a los amantes, elige pues algo cercano, próximo a tu manera de ser, para que esa separación que puede llegar a producirse, no culmine en ruptura.

Acepta también que la Felicidad jamás la has de poner en cosas caducas. Nada ni Nadie te puede hacer Feliz. La Felicidad es un proceso de crecimiento espiritual interior, de aceptarse a uno mismo y de conocerse, con nuestras limitaciones y nuestros defectos. Solo cuando somos Felices de esta manera, estamos preparados para compartir felicidad y equilibrio con nuestra pareja y con el resto del Universo. No aceptes nunca ser el objeto de Felicidad de Nadie porque fracasaras irremediablemente, y este ha sido el caso con esa princesa que necesitaba que mataras a su enemigo para ser Libre y Feliz.

El Amor es Naturalidad, es sencillez, es entrega. Ha de hacerte sentir fuente de Luz. Si no te inspira a ser mejor cada día, no es Amor. Y no confundas jamás Amor con Pasión. El Amor es Alma y la Pasión es Cuerpo, aunque también las Almas necesiten comunicarse con el Cuerpo.

Encontrarás personas incapaces de Amar. Lo necesitan desesperadamente pero no saben cómo hacerlo. Estas personas destrozan a todo aquel que se acerca a su lado. Las reconocerás porque solo existe su Mundo, jamás entregan nada y la soberbia es su principal característica. Sienten frio y la única forma de calentarse es con el calor del Amor Verdadero que otros les ofrecen pero que nunca es suficiente. Tu princesa era así, pero no sientas rencor por el daño que te causó. Ni siquiera ella es consciente de eso. Ella duerme, esperando el día en que seguro despertará. Llenate de misericordia y reza para que aprenda a Amar. Pues no hay peor tragedia que sentir que ya no sientes más.

Me desató del timón y me dio un último consejo:

-Las cicatrices por Amor son las más bonitas. No tengas miedo a esas batallas y a que te hieran en ellas. Ahora repara tu vela y sigue navegando. Recoge esos pedacitos de corazón que crees que tienes roto, algo me dice que vas a necesitarlos de nuevo.

Y salió volando….

Francisco Muñoz. Escrito el 11 de Mayo de 2008 en Madrid

Amor constante más allá de la muerte

In Sin categoría on 10 mayo, 2008 at 23:01

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo y Villegas