Francisco

Jerusalén. El Camino del Cruzado Espiritual.

In Crónicas del Peregrino en Tierra Santa on 17 abril, 2009 at 17:34

Hoy subo a Jerusalén. 

Estoy en el Hotel Sheraton en Tel Aviv. Este lujoso edificio, situado estratégicamente al borde del mar, esta construido sobre lo que en el año 48 fue el cuartel general de la Haganah, el ejercito israelí, y la casa personal del padre de la patria Sionista, David Ben Gurion.

Abajo en recepción me espera Zion, mi conductor habitual para llevarme hasta mi residencia en Jerusalén, “Notre Dame”. Un hotel digamos “de lujo” para peregrinos católicos. Para mi es imprescindible quedarme allí ya que es el único sitio en el que tengo acceso a Internet y está en la Ciudad Vieja. 

Son solo 75 kms. desde Tel Aviv hasta Jerusalén, pero es imposible hacerlo en menos de una hora. Se sube desde el nivel del mar hasta los más de 700 mts. en los que se alza la Ciudad Santa, por una carretera serpenteante, cubierta a ambos lados de árboles que en la mayoría de los casos no son de la zona, fueron replantados después de la guerra.

Por eso se dice en la Biblia “Subir a Jerusalén”, porque está entre montañas, con el Mar Muerto a la espalda y el desierto de Judea como guardián del misterio que se encierra entre estos muros milenarios.

La subida ya tiene algo de iniciático. La carretera está adornada por los esqueletos de tanques y aviones que los sionistas han querido dejar como recuerdo de su lucha por algo más que la independencia, la lucha por su propia supervivencia. La Tierra es de aquel que sabe mantenerla y ellos, han sabido protegerla. Regándola copiosamente con lágrimas y sangre.

En el 48, instalados aquí sin ningún derecho, fueron invadidos por cinco ejércitos árabes por todas y cada una de sus fronteras. El objetivo árabe era echar a los judíos al mar, acabar con ellos para siempre. Y sin embargo, contra todo pronóstico resistieron y terminaron venciendo.

Puedo no comulgar en absoluto con sus ideas, pero me descubro ante el valor, y ellos lo han derrochado en exceso.

El mismo hotel en que me encuentro en Jerusalén “Notre Dame” fue un sitio fuerte de la Haganah y en el se libraron violentos combates. Este antiguo convento, fue prácticamente destruido durante la guerra de la independencia israelí. En las habitaciones en las que descanso han muerto muchos hombres valientes, defendiendo sus paredes y en ellas, sus ideales. Estoy seguro de que sus espíritus reposan entre estos muros.

Somos polvo, nada más, pero podemos ser capaces de hacer que nuestras hazañas resuenen en la Eternidad.

Me encuentro mal. Mi brazo está terriblemente lacerado. Tiene un color horrible que me llega desde el bíceps hasta la muñeca y el dolor no me deja dormir. Esta semana debo haber dormido solamente cuatro horas y me encuentro muy cansado. Esta lesión, es el resultado del “accidente” que sufrí en mi donación de médula. A punto he estado de tirar la toalla y volverme inmediatamente a Madrid para que me lo viesen en algún hospital, pero tenía que cumplir la promesa hecha a Virginia y Pedro. Tenía que encender unas velas por ellos en el Santo Sepulcro. Así que me he armado de valor, o quizá de inconsciencia y he tirado para adelante. Si de verdad creo en la Providencia ¿no voy a pensar que estoy en sus manos?

Por fin, llego al Santo Sepulcro.

¡Señor, como ha cambiado esto! Hay miles de turistas intentando entrar. Una turista despistada, sentada en las escaleras del pórtico, esta enseñando sus intimidades a los miles de transeúntes que pugnan por colarse en el Sepulcro….Empezamos bien.

Dentro es todavía peor. Hace muchísimo calor y yo llevo una cazadora porque no quiero llamar la atención sobre mi brazo. Alrededor de la Anastásis (La Tumba) han tenido que poner unas vallas para que la gente guarde su turno y poder penetrar ordenadamente en la cueva.

Hay gritos, gente hablando por teléfono y muchas chicas jóvenes con las piernas demasiado largas o las faldas demasiado cortas. Esto, que por supuesto me encanta verlo en la playa, aquí me parece absolutamente fuera de lugar. Los sitios Santos, independientemente de la religión a la que pertenezcan, deben ser tratados con respeto. El extraño ha de acercarse a ellos con una actitud de modestia y recogimiento. Aunque no comparta la creencia. Jamás he visto esta clase de comportamientos en sitios musulmanes, judíos o hindúes

Entre este pandemónium me resulta imposible reconocer el sitio al que yo he venido siempre para recogerme en oración. Sinceramente, esto parece un mercado o una vulgar exposición de carne y sudor.

Desde la cúpula del Santo Sepulcro, una telaraña gigantesca desciende meciéndose hasta el templete que recubre la cueva. Bien podría ser una metáfora del ambiente absurdo y vacío de todo mensaje que se desarrolla ante mis ojos.

Despistado por allí, encuentro a un franciscano que me confiesa y me da la absolución en treinta segundos.

Decido subir al Gólgota para ver si puedo concéntrame.

  El Gólgota es la colina donde crucificaron a Cristo. Está dentro de la Basílica que guarda tanto la tumba, como el lugar donde se encontró la Vera Cruz. Es difícil imaginárselo, porque toda esa montañita está cubierta de mármol, aunque en algunos lugares está protegida solo por cristal, para poder observar como es esa roca terrible.

Se asciende por una escalera semicircular que está hundida por el paso de los millones de personas que, a través de las centurias, han subido por ella.

Arriba, encuentro exactamente el mismo espectáculo de gente haciendo turismo, que abajo.

Busco un sitio oscuro y lo más apartado posible de la muchedumbre, para recogerme. A mi lado hay una monja que intenta hacer lo mismo.

“El que sabe es Silencioso, profundamente embargado por el Amor”

Solo en el Silencio nuestra Alma puede hablar con nosotros, contarnos lo que necesita. Es en las profundidades quietas, donde habita la iluminación. Es el alimento que el Espíritu necesita del Padre para su perfecta comunión. Resuena el silencio y se llena de armonías quietas y calladas que inundan la magnitud del tiempo. Es una alfombra de colores tranquilos que cálidamente abraza nuestro interior, arropándonos con la tibieza de la quietud del Amor.

“El que no sabe es complicado”

No necesitas nada más. Quietud, silencio, oración, entrega, humildad y sencillez. Despojarte de todo para abrazar al TODO.

A escasos dos metros de mi, el Amor fue Crucificado. Clavado en una Cruz, humillado y escarnecido por las propias criaturas que El ha creado. Por Amor se vive y es el Desamor el que mata. ¡Que poco comprendo tu Sacrificio, Dios Mío! ¡Que poco dispuesto estoy a desclavarte de ese madero y ponerme en tu lugar! Aunque sea solo un ratito. Aunque sea solo para que descanses antes de volver a subirte y clavarte en el. El Sacrificio del Amor, el que Sufre en Silencio…..el Silencio. Y todo esto ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Es por mí? Yo, miserable ególatra que te escupo y te clavo mil veces, cuando niego a mis hermanos, cuando cierro los ojos ante la injusticia, ante el dolor, ante la pobreza, cuando me dejo dominar por la Carne ¿Es por este despojo humano por el que Tú Sufres en esa Cruz?

De pronto soy interrumpido por un ruso que decide sentarse a mi lado en la penumbra para hablar a voz en grito por teléfono. Levanto la cara y le lanzo una mirada asesina…para ver si se da por aludido y se marcha. Y entonces me doy cuenta: Hace unos segundos volaba y me sentía lleno de Amor y Armonía y en un instante he descendido y ya estoy juzgando a ese pobre botarate que no tiene sentido del lugar….

“Cuanto más se juzga menos se Ama”….pero ¿cuándo aprenderé?

Recojo unas velas en el altar de los ortodoxos y bajo de nuevo hasta el Sepulcro. En una de sus paredes más oscuras las apoyo, las enciendo y rezo por el alma de la buena de Virginia, también rezo por Pedro para que le iluminen en esta etapa tan oscura. Rezo también por los que están y por los que ya no están….y rezo por ti, donde quiera que estés.

Este Sepulcro está vacío….esto debería estar escrito en letras mayúsculas. Es el fundamento de mi FE. El Dios Humano ha Resucitado. Yo también puedo hacerlo porque comparto su completa humanidad y además tengo la chispa divina que me hace distinto del resto de lo Creado.

Este Sitio no debería ser lóbrego y sombrío. Debería estar lleno de luz y color. Aquí la hermana Muerte fue Vencida para siempre. Si El lo hizo yo también lo haré. Y este es el mensaje que el Cristiano debe lanzar al Mundo…un mensaje de Alegría. Alegría por encima del Dolor que produce la pérdida de la Vida.

Resucitaré y tendré un Cuerpo Glorioso como El lo tuvo. A los Amados solo los perdemos temporalmente. El Amor no muere, vive por Siempre.

Para ser sinceros Jerusalén es un sitio triste. Hay tanta sangre derramada en cada una de las piedras que forman esta milenaria urbe, que me imagino que todo esto ha cubierto de una pátina gris todo lo que me rodea.

Prefiero mil veces la Galilea verde y marítima. Allí puedo imaginarme al Cristo pescador, con sus amigos faenando en la Mar. Compartiendo la Cena a la luz de las estrellas que iluminan esas noches imperecederas. Ese es mi Cristo. Ese es mi Hermano y Amigo.

Aunque no olvido ni por un momento su sacrificio tremendo…y su triunfo.

Al Salir del Sepulcro me he marchado a la puerta de Jaffa. Allí a los pies de la Ciudadela de David (el Sitio en el que los Reyes Magos fueron a ver a Herodes), hay una tienda franciscana en la que suelo comprar música para el Alma y me surto de libros sobre arqueología e historia. El dependiente es amigo mío.

“¡¡¡¡¡¡Francesco!!!!!!” Una voz femenina me recibe gritando, al entrar en la tienda. Resulta que es una antigua conocida mía. Un bellezón palestino que trabajaba en Casa Nova y que ahora resulta que remplaza a mi amigo en la tienda. Su belleza se desborda por la camiseta tan ceñida que lleva. Una de dos, o hay mucha carne o poca tela.

Después de plantarme dos besazos que hacen girarse a todo el personal de la tienda, me lleva a un aparte y me asaetea a preguntas. Respondo con la mayor naturalidad, hasta que llegamos al meollo de la situación “¿Estás soltero Francesco?” me pregunta entornando los ojos…¡la madre del cordero!

“Pues si”, respondo con una voz que no me sale de la garganta. “¿Y tu familia, que tal? ¿Qué tal tu marido y tus hijas?”….Porque la última vez me dijo que estaba casada.

“Ay Francesco, tú sabes, estoy casada, pero me gustaría estar soltera”. Y esta vez me pone una mirada de Mata Hari a la vez que me agarra la mano.

Imagino un cuchillo árabe rebanándo mi masculinidad, porque los árabes son muy celosos y sanguíneos y esto me da el valor suficiente para, con cariño, quitarle la mano y responder:

“Bueno, tú ya sabes, los que estamos solteros queremos casarnos y los casados quieren estar solteros. Es normal. Y ahora me tengo que ir que se me está haciendo muy tarde”.

Y huyo cual comadreja, pero eso si, con mucha naturalidad, un poco empañada quizá, por el tropezón que sufro al salir, pero que afortunadamente no termina conmigo en el suelo.

Después de esta estratégica retirada, descubro con horror, que el libro que he comprado se ha quedado en el mostrador….tendré que regresar mañana y que Dios me pille confesado

Ahora me dirijo a Getsemaní, al mítico Huerto de los Olivos, para cenar con los frailes y saludar a mi amigo Rafael, el superior del Convento.

Bajo bordeando las murallas y estudiando las huellas dejadas por los distintos sitios sufridos por la Ciudad. Puedo descubrir en un lienzo restos del muro de Herodes, por tanto de tiempos de Cristo, sobre estos restos la muralla de tiempo de los Cruzados y por último la de Solimán el Magnífico.

Es viernes por la Noche, lo cual significa el principio del Sabbath y numerosos judíos ortodoxos se internan a través de la puerta de Jaffa y Damasco hacia las Sinagogas de la Ciudad Vieja.

De pronto al doblar la esquina de la muralla, aparece ante mí el Cedrón con Getsemaní al fondo. El Cedrón es un arrollo, ya desaparecido, que en tiempos de Cristo si tenía caudal y bordeaba la ciudad por su parte oriental. En sus cauces hoy huérfanas de agua, se agolpan miles de tumbas, judías y árabes. Es en este sitio en el que según la tradición se ha de celebrar el Juicio Final, así que los primeros en resucitar serán los enterrados aquí.

¿Pero no se han dado cuenta estos tontorrones de que Dios es ATEMPORAL? Está al Margen de toda medida del Tiempo.

Mi Dios es AMOR ¿por qué habría de querer juzgarme? Mi Dios es Padre y Madre a la vez y me ama sobre todas las cosas. Me Ama tanto que ha dado Su Vida por mi, para que yo tenga Vida y para que esta Vida sea Eterna.

Sufre cuando no lo quiero pero sabe que estoy destinado a Volver a El…para El no existe el Tiempo, por lo tanto probablemente ya estoy con El, aunque yo no lo sienta.

El Hermano Sol se está despidiendo al borde del firmamento. El Titán Rojo antes de desaparecer, le regala a Jerusalén un vestido de oro, que hace que las cúpulas de mezquitas e iglesias doradas, refulgan con un brillo inaudito y subyugante. Todo brilla en este atardecer magnífico, la muralla es profundamente blanca, de un blanco marmóreo y orgulloso, como si supiera de la importancia del tesoro que custodia en su interior.

Una cometa se mece sobre la Cúpula Áurea del Domo de la Roca. Allí mismo Abraham iba a sacrifica r a Isaac. Allí Jacob vio una escalera que comunicaba el cielo y la Tierra. Desde allí Mahoma ascendió a los Cielos. Entre aquellas paredes Cristo predicó el Amor. En ese recinto se custodió el Arca de la Alianza.

A escasos metros está Al Aqsa, el Sitio del Nacimiento de la Orden de los Pobres Caballeros del Cristo…”Los Templarios”, tan ligados a mi y a mi Familia. Por cierto, fue un templario español el que tuvo que rendir Al Aqsa a Saladino, después del desastre de los cuernos de Hittin, donde los Cruzados perdieron Tierra Santa. Ya había españoles aquí hace 1000 años.

También eran de origen hispano los legionarios que crucificaron a Cristo…somos capaces de lo mejor y de lo peor.

¿Pero puede haber otro sitio con mayor historia en tan poco espacio?

Tan absorto estoy en esta belleza que tengo que correr para llegar a tiempo a la cena en El Huerto de los Olivos.

Mi amigo Rafael ya está muy mayor. Volvemos a hacer planes para irnos al Sinaí juntos y cenamos en el refectorio con los demás frailes.

A la salida, decido pasar un rato en oración en el Huerto, ahora que es de noche y ya no hay nadie.

Hay una decena de olivos milenarios que me rodean. Dos de ellos tienen más de dos mil años, por lo tanto bien pudieron estar aquí cuando el Cristo sufrió su Agonía. Pudo apoyarse en estos cuerpos nudosos y retorcidos, pudieron cobijarle con sus ramas cuando lloró y sudó sangre. Estos olivos parece que en verdad, cargasen con el peso del mundo, parece como si hubieran ya visto todo lo que se pueda ver.

Me recojo al borde del Pozo y Medito….

El tuvo miedo, pero lo superó. Sufría ya la Agonía de la Pasión, porque el Tiempo, no existe para EL, en aquel momento ya estaba crucificado…

Se retiró una noche, probablemente como esta que me rodea, a este Huerto, dejando a sus discípulos en la cueva que está a cincuenta metros.

Tanta Soledad sentía, que volvía a confortarse con sus amigos…y siempre les encontraba durmiendo. “Velad conmigo y Rezad” les decía…pero ellos no eran capaces. El Espíritu siempre está pronto, pero el Cuerpo la mayoría de las veces no responde. Somos Seres Elevados que tendemos a lo alto, pero como estos olivos que me rodean, tenemos raíces profundas que nos clavan a la Tierra. Es esta dualidad extraordinaria la que nos hace de verdad diferentes y es este dilema tremendo, hacer convivir Cuerpo y Espíritu, la verdadera Batalla del Ser Humano

El cielo nocturno está tachonado de luceros que envuelven todo de una luz plateada irreal, al fondo ladra un perro y se oye la llamada a la oración de los árabes.

Intento grabar esta imagen en mi mente para siempre. Para que si algún día me encuentro solo y triste, pueda volver con mi mente aquí, para dejar entre estos árboles mis temores y frustraciones. Para recordar que El también se sintió Solo y Abandonado. Para no olvidar que El también sufrió al sentir que su Amor no era Correspondido, pero que se levantó y cumplió con su Deber. Se entregó por Mí y yo no puedo fallarle….

Regreso andando a “Notre Dame”, disfrutando del paisaje mientras oigo música en mi Ipod.

“No vale la pena

vivir de recuerdos

Quedarse sentado

en la silla esperando

Que cambien los tiempos

Prefiero cambiarlos

Mirar adelante

y buscar un instante

Para abrir la puerta

Y salir a buscarte

Me estará esperando

Porque NUNCA ES TARDE

Pues claro que si querido Tontxu, te voy a hacer caso.

Francisco Muñoz

Escrito en Jerusalén el 23 de Mayo de 2008

  1. Un relato maravilloso.. me pareció estar viajando en el tiempo y recorriendotán amados lugares cargados de nuestra historia, nuestro Amor, nuestra Fe..Bellisimo Francisco.. gracias por compartirlo y permitirme remontarme en eltiempo, viajar, y estar unos momentos en el Monte de los Olivos..besotes, Oriana..Enamorada de la Vida!

  2. Francisco: tu relato escapa a lo narural, y me invita a entrar sigilosamente al mundo sin tiempo de Dios. Es una auténtica obra literaria, donde nada falta. Los símiles y las metáforas me introducen a la contemplación de los testigos mudos y estáticos de la historia judea-cristiana. Me olvido de cuanto me rodea y te acompaño en esa peregrinación evocativa y real al mismo tiempo. Te sostengo en la tienda franciscana y te digo: "Soldado que huye sirve para otra guerra" y asi… camino, observo, conozco, me ilustro sobre temas desconocidos, hasta llegar al Huerto de los Olivos. Ahí, te abandoné Francico; sola me quedo con la humanidad sufriente de mi Cristo Jesús, en medio de la luz plateada que irradian los luceros, y a los pies de Jesús,orando por los que no oran, velando por los que están dormidos y dejándome envolver por el fuego abrazador de su Amor.Hoy estaba necesitando una experiencia mística que apaciguara mis desvelos y angustias, Jesús no tardó en llegar ,vino a mí a través de tu viaje y de tus brillanres y esclarecedores relatos . ¡Una catarsi sanadora!!!!! Un fuerte abrazo agradecido de : María Luisa.

  3. ¡Quién estuviera allí!. Es una de mis ilusiones. Qué bien cuentas las cosas, parece que las estoy viendo. Espero que se cure pronto lo de tu brazo. La salud es importante, cuídate amigo.Un abrazo de Pablo.

  4. Tal y como lo cuentas Francisco no queda más remedio que sumergirse en la lectura y vivir contigo esa experiencia tan enriquecedora, ha sido un placer leer todo el texto y saborearlo despacio, recorrer contigo los Santos Lugares…. Las fotos nos llevan a los lugares Santos y allí nos imaginamos a Cristo hace más de 2.000 años. Lo que has escrito me ha impactado. Una maravilla.

  5. Gracias a todos.Estoy preparando un "remake" de mis aventuras en Tierra Santa. Las iré volviendo a publicar y las adornaré con fotos que sean descriptivas de todos estos sitios que tanta pasión despiertan en todos nosotros.Solo como aclaración. La lesión a la que me refiero en este artículo se produjo hace casi un año, cuando tuve la enorme fortuna de poder donar médula ósea y salvar con ello una vida (el hecho más importante que jamás he hecho). Lo pasé francamente mal, pues hubo un accidente y casi pierdo el brazo….pero la Providencia me ayudó y me recuperé del todo, sin ninguna secuela.Por cierto esa donación tuvo lugar precisamente el 13 de Mayo….el día de la Virgen de Fátima. Otro guiño del DestinoUn abrazo muy fuerte

  6. Saludos amigo:¡¡Eres un afortunado!!…Suerte que has tenido de ir a los Santos Lugares. GRACIAS por compartir con nosotros esa experiencia, porque además lo imprimes tu sello personal y hay que felicitarte. Las fotografías preciosas, las experiencias también muy buenas…¡¡Mañana más!!….¡¡ Volveré a seguir leyéndote!! Un abrazohttp://corrientita.iespana.es/

  7. Felicidades Francisco !!Recorrer tus líneas es abrir de par en par las puertas de la eternidad y sentir recorrer a fuego lento el inerranable dolor transformado en Amor. Es un gozo para mi alma enamorada el que todo tu ser se haya fundido en la bruma de los lugares en los que el Hijo de Dios anunció la aurora de nuevas fronteras. Su "paso" a través de la muerte dio a luz he hizo florecer el Reino que Jesús, en sus días mortales, no habia conseguido instaurar.Un 13 de Mayo nació mi padre… el día de tu donación… mi padre desde el cielo también te estuvo acompañando.Gracias por hacernos llegar un pedazo de cielo con tus vivencias !!Que Dios te bendiga !!Betsi.

  8. Me llevarias allí?

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