Francisco

El Camino del Cruzado Espiritual. El Monte Tabor en Galilea. La Transfiguración del Hombre

In Crónicas del Peregrino en Tierra Santa on 28 abril, 2009 at 23:30

Creo firmemente que hay otra vida después de ésta, no necesito usar la FE para creerlo, porque lo he visto con los ojos de la carne.

Creo que la Providencia conspira con el Universo, cuando te pones en el Camino para que todo suceda en el orden apropiado para cada uno de nosotros y que nos manda mensajes para que sepamos que lo estamos haciendo bien.

El Tabor es un sitio de Poder en el centro de la Galilea. En medio de una planicie inmensa, se yergue esta montaña, absoluta y perfectamente cónica. La subida al Tabor ya tiene algo de iniciático, el camino serpentea constantemente, a veces se tiene la impresión de no avanzar en absoluto y el paisaje cambia conforme asciendes. Como la Vida con sus distintas etapas…al final, está el tesoro buscado.

Desde lo alto de este farallón se domina absolutamente todo. El Mar de Galilea al fondo con un resplandor azulado y el paisaje es profundamente verde. Las nubes como racimos de algodón ponen el contrapunto melancólico a esta escena. En lo alto de este picacho se yergue una iglesia franciscana del siglo XVIII sobre las ruinas de templos mucho más antiguos.

Me quedé de piedra al acercarme a la puerta de la Iglesia… no podía ser, la Iglesia es demasiado moderna para ello y sin embargo, en el frontispicio están esculpidos símbolos templarios por doquier. Imagino que pasan desapercibidos para el ojo no avizor, pero yo hace tiempo que he dejado simplemente de mirar. El Temple es eterno hasta que ELLA quiera que deje de serlo por lo tanto esto no ha de sorprenderme.

Al atravesar la puerta un monje se levantó y vino hacia mi. “¿Eres español, verdad?” Al contraluz no aprecié sus facciones pero cuando le dió la luz me pareció que había vuelto a casa, se parecía tanto a ti….excepto en los ojos, que eran azules.

Me enseñó la iglesia y al pasar por uno de los corredores umbríos, nos arrodillamos ante una imagen…una Virgen Negra. Otro guiño, Dios Mío.

En el exterior se empeño en mostrarme la Galilea y se paró señalando un punto en la distancia. “¿Sabes lo que es eso?”…como no iba a saberlo, esos cerros malditos eran los cuernos de Hittin, allí se consumó el desastre, perdimos Tierra Santa y la mayoría de los Hermanos fueron masacrados, casi todos personalmente degollados por Saladino, al que ahora se empeñan en llamar misericordioso.

Lo que se gana por la espada por la espada se pierde, deberíamos haber sabido esto.

Le pregunté su nombre, aunque sabía lo que me iba a responder. “Me llamo Francisco”, levantó la mirada y sus ojos eran ahora profundamente verdes….como los tuyos. He heredado tu nombre y también el color de tus ojos. Los míos más sutiles solo los muestro verdes cuando me interesa.

  Fray Francisco me habló de que la vida no es más que una partida de ajedrez, con la Hermana no amada. Blanco y Negro, el símbolo del Beaucens. La dualidad humana, capaz de lo mejor y de lo más terrible. El símbolo del Temple universal y eterno.

La Hermana no amada a veces nos sorprende inesperadamente, puede ser una enfermedad del corazón o cualquier otra cosa” me dijo clavando sus verdes ojos en los míos…¿acaso necesitaba más pruebas?. Si Cristo se transfiguró ante sus discípulos en este mismo Monte, tú quisiste darme el mensaje a través de este ermitaño. No necesitaba más pruebas….pero claro, te empeñaste todavía en sorprenderme más.

“¿Te vas ya? ¿No puedes irte sin saludar a Aquilino?”. “No conozco a ningún Aquilino” respondí…pero le dió igual me cogió por el brazo y me acompaño al interior del eremitorio. “Buscad a Aquilino, hay alguien aquí que le conoce”- Mandó a uno de los monjes.

Diez Minutos después entró un monje gigantesco y rapado en la habitación. “Me han dicho que hay alguien aquí que me conoce de Titulcia”….

T itulcia es un pueblo a las afueras de Madrid, cerca de Ciempozuelos. Custodia unas extrañas cuevas templarias que están debajo del bar de Armando Rico. En esas cuevas tenían lugar ancestrales ritos…Mi padre solía llevarme allí y allí conocí hace muchísimos años a un chaval llamado Aquilino, sobrino del templario Armando, de larga melena y mirada vivaracha…Este Aquilino era aquel monje del Tabor, mi amigo Aquilino perdido y encontrado. Transformado veinte años después en monje Franciscano. Tan cambiado estaba que si no llega a decir lo de Titulcia, le hubiese saludado y me hubiese ido sin saber que era mi viejo amigo.

No necesito pruebas, aunque me las des constantemente. Se que lo perdido se haya, que el AMOR no cesa nunca, se que hay un Camino, distinto para cada uno de nosotros, pero con una única meta. Yo estoy en él, a veces tropiezo, a veces voy hacia atrás, pero cuando lo hago es solo para coger impulso y saltar más lejos. No me rindo ni me rendiré nunca. Guardo la memoria de todos y cada uno de los momentos que pasé contigo. Recuerdo lo que me enseñaste…e intuyo lo que no. Se que velas por mi desde el Atanor celestial, junto a todos los que fueron y serán. Los que hoy somos, tenemos la responsabilidad del combate y del testimonio AHORA, por esto escribo estas líneas. 

Como homenaje a ti y también como luz que enciendo en las tinieblas para el alma que al leer esto ha de trastocarse y montar en mi mismo caballo…

Francisco Muñoz

  1. Hacía tiempo que no leía algo así(con tanto amor) Me alegra volver a encontrarte porque sin duda eres y serás un ser especial para mi.Besitos y gracias x esta entrada amigo.

  2. hola mi querido Francisco..Todo es Amor, Luz, un Camino lleno de Señales, que vos,vas transitandolas pasito a paso..y sabés traducirlas entu corazón y las imprimís en tu alma.Besotes.. Oriana..Enamorada de la Vida!

  3. Que hermoso leer tus palabras Francisco … gracias por transmitirnos tanta luz y tanta serenidad siempre , sos un gran amigo !!!! que tengas lindo resto de semana

  4. Gracias queridas amigas.Aquilino y yo hemos seguido teniendo aventuras y "extrañas" coincidencias….por ejemplo:Después de este encuentro en el Monte Tabor, al día siguiente me lo volví a encontrar en Jerusalen…a más de doscientos kms. de distancia, justo para llevarme en coche al Huerto de los Olivos cuando ya había renunciado a ir por lo fatigado y dolorido que estaba.¿Casualidad, Coincidencia?Yo hace mucho que dejé de creer en ellas y he descubierto que en todo hay una CAUSALIDAD y que la Divina Providencia maneja siempre los hilos….a veces con mucho sentido del humor.Un besoFrancisco

  5. Felicidades Francisco !!Yo tambíén creo que hay otra vida después de ésta. De vez en cuando se abren los cielos y por el tobogán de la vida se deslizan destellos divinos que nos hacen elevar los ojos confiados y doblar las rodillas con humildad. Dios existe y nos envuelve sorpresivamente, con su infinita bondad, en el momento menos esperado y en el lugar menos soñado. Nada vuelve a ser igual después, porque a nuestras almas las ha tocado el mismísimo Dios.El Señor te bendiga y te guarde… te muestre su rostro y te dé la paz !!Betsi.

  6. Totalmente fascinante, el mundo es un pañuelo… Hace muchos años estuve con unos amigos en Titulcia, exactamente en la cueva templaria que está debajo del bar que supongo que todavía existe… creo si no mal recuerdo que la cueva se llamaba "la cueva de la luna" Me impresionó el silencio y la quietud que en ella se respira, podía escuchar el sonido de mi corazón… Me acuerdo que al bajar las escaleras te encontrabas con una especie de altar circular del cual partían dos pasillos que se unían formando un cuadrado y que estaba lleno como de nichos… Creo que el dueño del bar quería seguir ampliando la cueva, abriendo sus pasillos… pero no se si lo hizo… no se si siguió…Siempre me ha fascinado el Temple, hay mucho misticismo en torno a los templarios… no se…Yo también creo que hay otra vida después de esta y tengo fe en ello…Un fuerte abrazo Francisco y que pases un feliz día.

  7. Fuiste uno de los afortunados en entrar en esas cuevas….hoy ya no existen. Tras la muerte de Armando, sus herederos se desentendieron de ellas y se derrumbaron.Yo estuve hace un año…..y solo te podías asomar a la verja. Nadie hay ya quien se preocupe de mantenerlas y desescombrarlas.Por otra parte te diré que allí había recalado todo tipo de personas e incluso en esos pasillos sin iluminación pude encontrar restos de misas negras.Gracias Betsi….la bendición de San Francisco, eh?Un abrazo

  8. Hay que subir al Tabor para entender eso de "qué bien se está aquí". Cuando subo al Tabor con gente, lo primero que hago es llevarlos a la terracita que queda a la derecha, para que contemplen la belleza del lugar. No me extraña que quisieran quedarse ahí. Porque lo que seguía era ir a Jerusalén a dar la vida. Y sin embargo, hay que bajar cada día a la tierra, a la lucha por una vida en coherencia con la fe recibida. Un abrazo.

  9. Francisco…en ese monte tuvo lugar la transfiguración del Señor delante de los apóstoles? Creo haber leído que debajo de la cripta de la nueva basílica fue descubierta una gruta, lugar de culto de los judeo-cristianos. Parece ser que en el monte pudo haber también un grupo de eremitas. Estos mantenían vivo el culto aun hasta después de la conquista árabe. Has llegado a ver esa gruta?Respecto al tema de otras vidas siempre he creido que todo en la naturaleza está animado por una energía que llamaremos espíritu, pero ese espiritu no tiene los mismos tiempos que el organismo que insufla, por lo tanto puede desaparecer la materia pero la energía podría continuar con su existencia mas allá del sostén fisico que ocupó.Como siempre interesantisima tu crónica del peregrinaje por Tierra Santa, compañero…cuanto me hubiera gustado cabalgar junto a ti, pero de alguna manera estamos conectados en el Universo de tal manera que puedo sentir tus percepciones como si estuviera contigo…un triple abrazo y que Dios, nuestro Señor, te bendiga en ésta y en la próxima vida.

  10. Vaya, es una pena que no existan, me hubiera encantado volver a visitarlas. Y lo más triste es que nadie se preocupe por ellas… una pena… de verdad Francisco. Los herederos supongo que tendrán sus razones… pero si hubieran sido mías las hubiera cuidado con todo esmero…Un abrazo.

  11. Bueno…querido Marce, las cuevas siguen estando ahí, solo hay que desescombrarlas. Mejor así que dandolas mal uso.Si hermano Rodrigo este es el monte de la Transfiguración del Cristo y al que hace referencia Jorge más abajo. Siempre fue un monte santo, un lugar de poder. Eremitas hubo aquí y en judea…no ya en tiempos de la conquista arabe, pues fueron todos masacrados.Saladino después de derrotar a los cruzados en Hattin subió al Tabor y pasó a cuchillo a los indefensos monjes…pero ya ves, tiene fama de tio legal y majete.Aún estan allí esas cuevas a las que haces referencia, todo el monte está horadado por ellas.Jorge, esa terracita en la que siempre corre el aire y desde la cual se ve Tiberiades, es fantástica…y como olvidar la subida en taxi formula 1 con esas curvas, eh?

  12. Precioso relato, veo que dominas la historia de pe a pa, un lujo poder leerte. Yo no he ido nunca a Tierra Santa pero me siento transportada allí al introducirme en tu relato, es muy enriquecedor. Muchas gracias.

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