Francisco

Archive for the ‘Valinhos’ Category

Paqui cuenta su experiencia en el bosque de Valinhos

In Valinhos on 6 enero, 2009 at 1:31

Dicen que las cosas no pasan porque sí, que pasan por alguna razón y algo de verdad debe de haber en ello. Hace un año y medio sufrí una caída y estuve dos meses y medios de reposo. Como tenia mucho tiempo libre me metí en el mundo del ordenador. Gracias a ello te conocí a ti, don Francisco. Hablamos y me comentaste de tus viajes a Fátima y despertaste en mi el deseo y la necesidad de volver a ir. Digo volver por que yo ya había estado con mi madre hace años.
Y el día de la Inmaculada nos fuimos a ver a la Virgen. Para mí iba a ser un viaje que me traería muchos recuerdos pues mi madre ha fallecido y sé que me recordaría a ella. También porque estaría con un grupo de personas que no conocía, solamente te conocía a ti, y no sabía como podía encajar con ellos.
Cuando llegamos a Fátima era de noche y nada más ver la explanada se me pusieron los pelos de punta.
Ojalá supiera expresar que sentí, pero no sé; era una sensación de paz, tranquilidad. La noche, la llovizna, el silencio,el rezo, la fe,….Y las lágrimas pudieron conmigo. No eran lágrimas de tristeza, eran de felicidad, de paz. Sentía que mi madre me estaba acompañando y rece el rosario con y por ella. La Virgen era la culpable de mi felicidad interior. En estas ocasiones son en las que me gustaría poder tener el don de la palabra y poder plasmar en el papel lo que el corazón te está dictando.
Una de las cosas que me llamaba la curiosidad es la visita al bosque de Valinhos. Me resultó curioso desde el primer momento que leí el comentario en tu blog,era de una persona que había estado en el. Y por fin yo iba a estar también en el bosque. Sería capaz de sentir todas esas cosas maravillosas que los demás explicaban?…Pues sí. Cuando llegamos al bosque, siempre con la lluvia como compañera, el silencio, el decirnos tú que pidiéramos permiso para entrar,….todo hacia que el momento fuera inolvidable, la carne de gallina no desaparecía de mi piel y era una sensación agradable, de paz, de reflexión,…Encendimos nuestras velas, rezamos, caminamos en silencio, y llegamos a nuestro árbol donde al abrazárme me rompí y volvieron las lágrimas. Esta vez un poco de tristeza pues me sentía un poco vacía y vinieron muchos recuerdos a mi mente. Pero poco a poco, mirando al cielo, no estrellado, pero con una luz maravillosa, di gracias a Dios por haberme permitido estar allí y por haber podido conocer a la persona que lo había hecho posible. Momentos de sensaciones que no se pueden describir, tú relatando las historias que me dejan maravillada, la oración que nacía dentro de mí sin esfuerzo ninguno,…Mágico?…Quizás no es la palabra mejor para definirlo porque era un momento real, pero sí en cuanto a lo maravilloso, extraordinario, ….que fue. De vuelta en el hotel no podía dormir, no me hubiera importado permanecer más tiempo en el bosque. ¡ERA TANTA LA PAZ QUE SE RESPIRABA …!.
El día de la Inmaculada, en la celebración de la Eucaristía,…era emocionante ver las miles de personas que estaban reunidas en torno a la Virgen Santísima de Fátima. Teníamos justo enfrente la imagen de la Virgen y cuando la miraba a la cara lo único que podía era darles gracias por haber creído y darnos a su hijo; también le di gracias por haber permitido que conociera a Maria Jesús, Marian, Manolo, Francisco, sin la compañía de los cuales estoy segura que la Visita a la Virgen no hubiera sido lo mismo.
Aunque durante mi relato no los he mencionado, en todo momento han estado ahí, gracias por haberme aceptado y haberme permitido vivir junto a vosotros esta experiencia que nunca podré olvidar.
No se si habré sabido transmitir lo que sentí y viví pero lo que me queda por decir es que repetiría otra vez y GRACIAS.

 

Gracias a ti Paqui, por ser como eres y por hacer de ese viaje un encuentro inolvidable

Anuncios

Manuel cuenta su experiencia en Valinhos

In Valinhos on 11 diciembre, 2008 at 14:29

Francisco, el viaje refuerza mi creencia en la Virgen porque yo principalmente, me dirigía a Jesús. Ya se que la Virgen representa otra vía para llegar a Jesús, pero pocas veces cogía ese camino. Nuestro viaje me hace pensar más en todo ello. Ahora me apetece leer el libro que me regalaste. Encima de mi  cama, tengo desde hace años una lámina que me gusta mucho de la Virgen con el Sagrado Corazón. Te dejo mas abajo mi experiencia para que lo coloques en tul blog. Lo escribí desde el móvil y se pierde un poco de perspectiva.

" Lo mas grande de todo ello es el gran sentimiento en común que se genera por todos los que estábamos allí. Esa fuerza que se siente te hace estar alegre simplemente por estar allí y poder disfrutarlo. En diferentes momentos se me estremecía el cuerpo y no era debido al frío porque iba bien abrigado. Es precioso ver como personas de todas las edades y de diferentes nacionalidades acompañan a la Virgen con sus rezos y emociones. Pasear por la noche el bosque de Valinhos junto a las reflexiones de Francisco, me acerca a un más a todo este misterio. Yo abracé y besé a mi árbol elegido. Trate de hacer unión con él como ser vivo que es y no solo como una medio para la descarga de mis tristezas. Sean grandes o pequeños sientes que todos tienen la fuerza que les da la Virgen.
Si queréis y podéis os recomiendo hacer el viaje para poder disfrutar de vuestra propia experiencia."

Manuel

 

Gracias Manuel por compartir todo esto con nosotros

Marian cuenta su experiencia en Valinhos

In Valinhos on 9 diciembre, 2008 at 22:47

Hola Francisco,

Te mando mi experiencia que acabo de escribir hoy que estoy tan emocionada por todo lo que he sentido, para que la incluyas en tu blog cuando puedas, pues la verdad no se como se hace. Muchas gracias.

“Llevaba ya tiempo hablando con mi familia que quería ir a Fátima o Lourdes, mi hermana y mi madre estuvieron en Lourdes y siempre me decían que fue una experiencia maravillosa, algo en el corazón me decía tienes que ir. En este viaje he aprendido que a través de la Virgen hay otro camino a Jesús, todo es unión.
Cuando llegamos a Fátima, ver por primera vez el Santuario de Fátima por la noche, oir misa y seguidamente la procesión de la velas siguiendo a la Virgen, sentí un escalofrío y una paz inolvidable, comprobar la unidad que existe entre las personas, realmente fue una noche de sentimiento y amor hacia la Virgen.
Mi experiencia en el Bosque de Valinhos fue mágica, la verdad que nunca había entrado a un Bosque por la noche y mas sabiendo que allí se habían producido las apariciones de la Virgen, antes de entrar pedimos permiso y pusimos una velas en el altar de la Virgen, con otras velas encendidas caminamos pensando cada uno en nuestros más íntimos sentimientos de tristeza y amor. Cada uno elegimos un árbol donde abrazarnos para dejar nuestras tristezas, la verdad que ha funcionado he venido llena de ilusión y alegría para poder enfrentarme mejor en la vida de todo lo que nos pueda acontecer tanto sufrimientos como alegrías.
Gracias a la ayuda de una persona de luz como tú Francisco no podía haber sido mejor, como nos has explicado todo, tus mensajes de amor, de fe y esperanza fueron maravillosos. Nunca olvidaré la noche de Valinhos como un momento especial y feliz en mi vida con la certeza de que cada día hay que intentar ser mejor persona, ayudar a todo el que podamos con nuestras obras o con nuestras palabras, saber que verdaderamente tenemos un padre y una madre en el cielo que nos quiere y siempre quiere lo mejor para nosotros, aunque a veces nos cueste aceptar su voluntad.
Al día siguiente fue la misa de la Inmaculada Concepción el día más importante de la Virgen, un día nublado pero lleno de luz, en el que sentí un sentimiento de amor y una gran emoción al poder contemplar la multitud de personas que la adoran y quieren.
Por último dar gracias a las personas que iban conmigo y han hecho este viaje tan agradable a mi hermano Manuel, Paqui, Mariaje y a ti Francisco muchas gracias por ayudarme a cumplir mi deseo de conocer a la Virgen.”

Un beso y abrazo muy fuerte. Hablamos.
Marian

 

Gracias Marian por compartir tu experiencia con todos nosotros. Un beso muy fuerte

María Jesús cuenta su experiencia en Valinhos

In Valinhos on 3 agosto, 2008 at 12:54

Ya he vuelto de Escocia.

Ahora os dejo el relato de la experiencia de mi querida amiga Maria Jesús en el Bosque de Valinhos el pasado mes de Julio. Te prometo que volveremos y esta vez habrá estrellas.
Gracias por compartirlo con nosotros.

"Fue el pasado 4 de julio cuando por fin pude ir a Valinhos, el lugar exacto donde se dio la cuarta aparición de la Virgen en Fátima, y donde se anuncio el milagro del sol. La verdad es que ya tenía ganas de que llegará ese día, hacia mucho tiempo que quería ir.

Antes de entrar en el Bosque, estuvimos rezando el rosario para preparar nuestro corazón ante la Virgen, y después de pedir permiso nos adentramos en él. Íbamos con nuestras velas encendidas alumbrándonos el camino hasta llegar al lugar donde se encontraba la imagen de la Virgen, allí estaba en su capilla, esperándonos.

Le pusimos las velas que llevábamos y cada uno le hicimos nuestras peticiones personales, yo en particular le estuve dando gracias por tantas cosas… y sentí que me inundaba de una inmensa paz interior porque me encontraba al lado de Nuestra Madre, mi modelo a seguir. Ella que nos habla y nos enseña como llegar a Dios, nuestra única Esperanza, nuestra plena y definitiva Felicidad. Allí estaba, para mostrarnos los caminos de la Fe, algunas veces difíciles, pero siempre comprometidos.

Aunque era una noche encapotada y no pudimos ver las estrellas, yo si note que no estábamos solos, estábamos rodeados de orbs, como se puede observar en las fotos de Francisco, esos fenómenos tan extraños que aunque no veíamos si sentíamos.

A demás tuvimos la visita de una luciérnaga que con su luz también se parecía a una pequeña estrella. La estuvimos siguiendo un rato hasta que desapareció, mejor dicho, se cayo de una hoja y se perdió.

Luego fuimos recorriendo las sendas, rememorando los caminos que hacían los pastorcillos con el ganado para ir a Cova da Iria, estuvimos viendo las capillas que conmemoraban el vía crucis en memoria de la Pasión del Señor hasta llegar al Calvario debajo del cual se encontraba una gran capilla que se iluminaba al acercarnos y permanecía en la oscuridad al alejarnos. Encima de esta capilla se encontraba el Calvario y en él una gran figura de Cristo en la Cruz. La verdad es que impresionaba bastante y más en la oscuridad.

Después de un rato de contemplación, a la vuelta cada uno eligió su árbol. Bueno, Arancha se reencontró con el suyo que la estaba esperando, y yo me “adueñe” de otro con el que me sentí muy identificada, tenia algo especial, algo que ya lo ha hecho mío para siempre.

A la mañana siguiente, cuando volvimos de día se veía todo de otra manera, el sol incluso lo hacía todo más grande, aparte de que estaba más lleno de gente que hacia que se perdiera la intimidad de la noche. Era distinto! Lo que si pude observar mejor el lugar donde el Ángel se apareció a los tres pastorcillos (Jacinta, Francisco y Lucia) y les dio la comunión espiritual para que no se asustasen antes de la aparición de la Virgen.

Y también reconocí de nuevo mi árbol al que ya deje fichado para una futura visita.

Solo deciros que yo personalmente me quedo con la visita nocturna, me pareció que las sensaciones fueron bastante más impactantes e intensas, quizás por ser la primera vez que iba al Bosque, no lo sé, pero espero que ojala pueda volver a repetirlas otra vez.

Mª Jesús"

Aurora cuenta su experiencia en Valinhos

In Valinhos on 23 febrero, 2008 at 14:15

Os traslado el mensaje que Aurora me ha mandado contando su experiencia en el Bosque de Valinhos (Fátima, Portugal)

Gracias Aurora por compartir esta experiencia con todos nosotros

 

 

MI EXPERIENCIA EN VALINHOS

 

También lo prometido es deuda.

 

Como tú bien sabes Francisco, hacía mucho tiempo que yo quería ir al Bosque y nunca habíamos podido coincidir por diversos motivos. Ahora creo, después de vivir esta intensa experiencia con vosotros, que las cosas en la vida suceden siempre en el momento adecuado y con la compañía adecuada. El momento, sin duda era este y lo tenía que compartir con Arancha y contigo, ya que, no sólo disfrutamos de una noche mágica sino que, creo, nos aportamos cosas respectivamente los tres como personas humanas.

 

Yo no tenía ningún problema en especial, o eso creía yo, aunque sí sentía la necesidad ir al Bosque. Cuando entramos por la noche en el Bosque, y conforme  íbamos avanzando en el camino, yo comencé a sentir a la vez una multitud de sensaciones: me sentía con respeto, llena de paz y amor y profundamente emocionada. A medida que íbamos avanzando y mirando al cielo, empecé a sentirme libre, como parte de ese maravilloso universo que teníamos delante, protegida y con un gran sentimiento de alegría y plenitud.

 

A continuación quedamos todos maravillados, como muy bien explica Arancha, observando ese inmenso arco de color blanco brillante que rodeaba a la luna, y que no estaba cuando entramos en el Bosque. Yo creo que ese inmenso omega fue como una enorme señal para los tres, por lo menos para mí también fue así. Yo también veía y sentía en el Bosque constantemente “sombras” que se movían o nos acompañaban hasta que le dije a Francisco: Yo veo sombras y el me respondió: Es que las hay.

 

Después, yo también elegí mi árbol y me abracé con fuerza a él. Mientras estaba en contacto con él me sentí muy protegida, aliviada y sin ningún tipo de temor, como si él en ese momento cuidara de mí. Mi sensación, curiosamente, no fue de dejar tristeza, quizá porque tampoco era eso lo que yo llevaba, sino que fue de mucho amor, como sentirme abrazada a un ser muy querido y que, a su vez sabes que te ama, también sentí mucha emoción y felicidad así como mucho fuego en el corazón, como si se me desbocara. Me costo desprenderme de él como te cuesta deshacerte de un abrazo que no quieres que termine pero teniendo la seguridad de que, en algún momento de mi vida volvería otra vez para agradecerle y abrazarle.

 

A la mañana siguiente el Bosque estaba precioso, lleno de luz y paz. Volvimos a visitar a “nuestros árboles” y a caminar por los mismos sitios que la noche anterior. Y a volver a visitar a la Virgen, cuya energía lo llena todo. Incluso a plena luz del día yo  seguí sintiendo señales que me llegaban de este lugar mágico. Es increíble.

 

No obstante, fue justo al volver a Madrid, cuando comencé a entender también el significado de ese omega. Yo, a nivel anímico, que andaba muy cansada, me he estado sintiendo mucho mejor, desbordada de energía y positivismo y, sin darme cuenta, he ido cerrando una etapa de mi vida para abrir otra mucho mejor. Durante este tiempo, le he dado una oportunidad al amor, yo que llevaba tanto tiempo con miedos y cerrada a él. También he estado haciendo mucho caso a mi intuición y a esas pequeñas señales y he ido cerrando muchos círculos y desprendiéndome de cosas y personas que, no sólo no me aportaban nada, sino que estaban bloqueando mi camino y mi energía con envidias, intereses y tonterías y, he vuelto a recuperar ese espíritu entusiasta y luchador que yo siempre trato de tener pero que a veces me abandona. Vivo los días sintiendo la presencia de Ntra Señora en mi vida y sé que cuando estoy dudosa con algo, ella me ayuda a tomar la decisión justa y adecuada.

 

Por supuesto, gracias también a esos buenos amigos y personas que te ayudan desinteresadamente  y saben escuchar como tú. Gracias Francisco.

Arancha cuenta su experiencia en Valinhos

In Valinhos on 12 febrero, 2008 at 14:08

Lo prometido es deuda.

Os copio el mail que Arancha me ha enviado contando su experiencia en Valinhos el pasado 25-26 de Enero.

Muchas Gracias Arancha por compartir tu experiencia con todos nosotros, espero de verdad que encuentres la LUZ.

"Hola Francisco, como te prometí compartiré mi experiencia en el bosque contigo y todos tus amigos, con los que ya has estado allí y con los que no. Ante todo agradecerte tu invitación, ya que fue una vivencia corta pero intensa.

Como en todos mis viajes a Portugal siempre termino perdiéndome, pero ahí esta lo emocionante de viajar, sin prisa, con calma. Al llegar conocí a tu amiga con la que compartiríamos algo que no sabía muy bien qué sería. Antes de ir me dijiste que podía leer la experiencia de otros amigos que te acompañaron en otros momentos, la verdad es que no tuve tiempo pero también preferí no hacerlo para evitar que el poder de la autosugestión predeterminara lo que podía sentir.

Cuando llegamos al bosque, tenía la sensación de paz y de llevar la mente y el alma abierta, no quería cerrarme a las sensaciones que allí pudiera tener.

Mientras caminábamos por el bosque se respiraba una inmensa tranquilidad, los tres mirábamos continuamente al cielo, a las estrellas, a la luna, yo sobre todo a la luna. Siempre me ha atraido la fuerza que transmite, será porque soy del signo de cáncer y la luna nos influye mucho. No recuerdo cuanto tiempo pasó pero por lo menos estuvimos caminando media hora. En un momento nos paramos en el camino y de repente al mirar de nuevo a la luna pregunté ¿vosotros veis lo mismo que veo yo? y Francisco me respondió: si. En lo alto del cielo, ahora, había un inmenso arco de color blanco brillante, era como un arco iris blanco que rodeaba a la luna. Ese arco no estaba allí cuando entramos en el bosque, habíamos mirado constantemente al cielo y antes no estaba allí. Al final del arco había nubes, de manera que parecía un inmenso omega, hacía unos días un amigo me habló de la simbología de alfa (principio) y omega (fin). Allí estábamos los tres mirando un inmenso omega que simbolizaba tal vez las respuestas que iba buscando, el fin de algo para comenzar un nuevo camino en mi vida. El arco permaneció en el cielo mas de media hora y empezó a abrirse por el medio hasta que fue desapareciendo.

Seguimos caminando hasta que elegimos nuestro árbol, tras elegir el mío, de tronco grueso y tacto aterciopelado por el musgo, le pedí permiso para dejar allí todas mis penas, yo creí permanecer allí 5 minutos, pero por lo visto pasaron mas de 15. Mientras permanecía allí abrazada a aquel árbol, descargué todas mis desilusiones, penas, temores, mi llanto me acompañó durante largo rato y tuve una sensación extraña, mi mano izquierda y mi cara eran las partes de mi cuerpo que estaban en contacto directo con el árbol, pues la mano derecha estaba sujetando la vela que llevábamos para alumbrar el camino. De repente sentí como si de mi cuerpo fluyera hacia el árbol una inmensa  energía, mi mano y muñeca izquierda estaban liberando todas esas penas, sentí realmente un calor que casi llegó a quemarme en contacto con el árbol. Me sentí tranquila y en paz conmigo mismo.

A la mañana siguiente volvimos al bosque, ya de día, parecía distinto, la magia de la noche aún estaba allí pero de diferente manera. Durante todos estos meses he pedido respuestas y señales a mi abuela, que me guíe en mi camino, que me ayude a no tomar decisiones equivocadas y ella me ha mandado esas señales a veces de forma inmediata, se que me escucha y me cuida. Por la mañana en el bosque pedí a mi abuela y a la virgen que me guiaran y la respuesta que recibí en medio de esa paz fue: escucha a tu corazón y a la voz interior que todos llevamos dentro.

No hay camino insalvable, ni pena que pueda con nosotros, la fuerza que tenemos dentro nos hace superar todos los problemas de la vida, siempre hay que mirar de frente al futuro de forma positiva y sobre todo yo siempre trato de hacerlo con una sonrisa en los labios, una sonrisa que me ha acompañado toda mi vida y que nunca perderé por muy difícil que se vuelva el camino. Siempre hay una mano amiga que nos ayuda a seguir adelante, la tuya Francisco es una de esas manos. Muchas gracias por todo"

Desde Mexico

In Valinhos on 30 marzo, 2007 at 3:47
Hola, estoy en Mexico. Pero no he querido dejar pasar ni un momento para copiaros el mail que me manda Virginia para que lo compartamos todos. En el relata su experiencia en Fatima, por la noche en el bosque magico de Valinhos.
Muchas gracias Virginia por compartirlo y que bonito. Besos
 
EL MILAGRO DE FATIMA

Yo…tan solo era una silueta hueca dibujada en algun lugar,colocada en cualquier sitio. A traves de mi, pasaba el aire, el agua, la luz, y ahi estaba parada sin poder ir hacia delante o atras.
Aparecio un alma, alguien especial, con sus maravillosos lapiceros de colores y empezo a pintarme:
primero me puso orejas para que le pudiera escuchar, despues ojos para que pudiera ver,como el me decia, todo lo bonito que hay a mi alrededor. Mas tarde me puso pies para que pudiera andar, y las manos tras dibujarlas agarro una de ellas y me llevo con el.
Muchos kilometros de tristeza, de desanimo,de pena, hasta que llegamos alli: Fatima.
Al llegar la noche: mi silueta, el alma de mi amigo, 2 velas, las estrellas y el bosque, eso era todo, bonito paisaje que en ese momento no era capaz de reconocer. No notaba la oscuridad porque vivia en ella, caminaba sin apenas ver, esa diminuta luz de la vela era todo mi interior.
El alma que me acompañaba dijo: "elige un  arbol" y la verdad es que yo no lo elegi, el me llamo, el arbol me dijo: "ven,reposa en mi, deja todo el dolor aqui". Yo me tendi sobre el, lo abraze y para mi sorpresa (lo q queria decir que ya tenia boca) pude decir: "gracias".
Esa noche no pude dormir: relajada, sola, tumbada en mi lecho fui recobrando todas y cada una de las partes de mi cuerpo. Fue lento, pero a la mañana siguiente, volvi a ser yo.
M i alma amigo, toco mi puerta y dijo "vamos, hoy veras y sentiras todo lo que ayer no podias ver ni sentir".
Ese BOSQUE era impresionante, lleno de la luz del sol, lleno de un precioso color verde, lleno de arboles, lleno, lleno, lleno, por que alli estaba ella: la virgen de FATIMA, ella lo llena todo…..ella me lleno a mi, yo ya no era una silueta, sino un ser completo.
Los kilometros de vuelta, ya no eran tristes, ya no habia dolor.
Todo gracias a la virgen de Fatima y por supuesto a mi amigo del alma Francisco que supo en todo momento pintar una sonrisa en mi cara y ayudarme sin descanso.
Gracias Francisco.

Bosque de Valinhos. Una noche con la Señora

In Valinhos on 29 octubre, 2006 at 10:08

Es de noche cerrada en este bosque profundo.

He traído conmigo tu espada. Es una espada viejecita y que incluso dentro de su funda ha criado herrumbre, ya no aguanta más aventuras. No tiene filo, pero como tú me dijiste, fue forjada para enfrentarse con demonios, no con la carne.

Pensaba que la necesitaría, aunque en este bendito lugar los únicos demonios que me hubiera podido encontrar eran los que hubiese llevado conmigo. Como ya no tengo ninguno y además como creo que esta prueba la debo afrontar por mis propios medios, decido dejarla en el coche. De todas maneras, se que no voy solo. Como tú me has recordado, hace una semana exacta estaba velando mis armas en el Santo Sepulcro en Jerusalén…esta armadura de Luz me ha de bastar.

Dios mío, esto está oscuro como nunca, hay mil crujidos a mi alrededor y veo pasar sombras por todos los lados….

Por fin, llego a TI, enciendo las velas que han venido conmigo desde Jerusalen y rezo. Una pequeña lamparita me ha de guiar en la noche.

 

Esto es Valinhos, el lugar donde empezaron las apariciones de Fátima. En este lugar apareció el Angel de Luz anunciando la llegada de ELLA. La primera aparición se produjo en esta foresta maravillosa, llena de árboles retorcidos y milenarios. En esta inmenso jardín la Providencia me ha regalado noches extraordinarias Aquí tuve la ocasión de presenciar como el árbol más gigantesco del bosque, se partía delante de mi sin ningún motivo aparente…también he tenido la ocasión de comprobar que ese árbol ha vuelto a reverdecer.

Fátima es el sitio donde se produjeron las apariciones marianas más espectaculares de la Historia. La última de ellas el 13 de Octubre de 1917, seguida por más de cuarenta mil personas. Todas presenciaron el milagro de la danza del Sol. Algo muy grande aconteció aquí. Nadie lo niega, he incluso los que no Creen, lo explican como un contacto extraterrestre. Prefieren creer en marcianos, antes que reconocer lo evidente…de todas formas, yo les doy en parte la razón, el contacto si fue “extraterrestre”

En la explanada central de la basílica, junto a la capillita de las apariciones, he sentido la Serpiente. Su fuerza descomunal recorre el suelo e impregna de magia y poder los surtidores de agua.

No es casualidad que el castillo más grande del Temple esté a escasos kilómetros de aquí, en Tomar. El Temple mil años antes ya sabía que esta era una morada de la Señora. No es tampoco casualidad que San Bernardo, el creador del Cister y Padre de nuestra Orden, viajase hasta aquí para fundar el Monasterio de Alcobaca, una maravilla cisterciense. En los azulejos de la fundación se puede observar como los Ángeles le indican a Bernardo la planta de este singular edificio. Hay quien dice que San Bernardo era el último de los druidas. Su tío y otros familiares fueron los famosos siete caballeros que excavaron en el Templo de Jerusalén. A él le llevaron inmediatamente lo que encontraron y él escribió la regla de los pobres caballeros del Templo.

En Portugal tras la extinción por mandato papal de la Orden, los caballeros en masa pasaron a la Orden del Cristo. Colón viajó a America con la Cruz del Temple bordada en las velas.

Más singularidades…la Virgen pidió en sus apariciones que se consagrase Rusia a su Sagrado Corazón, aunque el comunismo ni siquiera había aparecido todavía. Juan Pablo II hizo dos rituales mágicos para hacer lo que la Virgen pedía, el primero falló porque se precisaba de la presencia de todos los Cardenales y algunos no pudieron asistir, pero el Segundo si cumplió con todos los requisitos. Inmediatamente después de esto, el muro cayó y el comunismo desapareció….de la noche a la mañana.

Una de las balas con las que Ali Agca atentó contra él, esta engarzada en la corona de la Virgen. Juan Pablo siempre pensó que la señora le había salvado porque el atentado se produjo también el día de las Apariciones.

Muchas casualidades…. ¿o deberíamos decir causalidades?

 

El caso, es que yo estoy absolutamente solo en la oscuridad de este solemne bosque, alumbrado con una velita, con el vello de punta y con escalofrios que me recorren la columna, y no hace precisamente mucho frío.

 “Aunque camine por el valle de la Muerte, no temeré, porque el Señor es mi Pastor, mi Luz y mi guia, El me hace beber en frescos manantiales y pastar en verdes praderas” y de pronto…

…PAZ….ya no necesito siquiera esta lucerna.

No hay luna, pero todo tiene un brillo plateado. Arriba en el firmamento hay millones de puntitos luminosos que me sonríen, los árboles antes amenazantes, ahora me arrullan con el susurro de sus ramas, uno de ellos me abraza.

Madre ¿me regalas una estrella?….y aparece una línea plateada surcando el cielo.

Madre ¿……..?…. otra estela cruza el mar de estrellas respondiendo a mi pregunta

¿Y como explico yo ahora esto? ¿Cómo puedo transmitir lo que vivo y siento en este momento?

Continúo adentrándome en la oscuridad que ahora tiene más luz que nunca. No me hace falta mirar al camino, que por otra parte, tampoco se ve. Me deleito mirando el espectáculo con el que me han querido regalar….

Cuando estoy volviendo, oigo voces…a lo lejos unas luces. Por un momento pienso “Son los Hermanos, por fin les encuentro, este es el sitio y el momento”

Un grupo de personas se queda de piedra, cuando me ve surgir de entre la oscuridad más absoluta…No, no son los Hermanos y no voy a compartir con ellos esto, esta noche es solo para mi….y para Ti también.

Prosigo mi camino y me vuelvo a perder entre las sombras….

 

F.Muñoz